domingo, 20 de febrero de 2011

Los burros y el pollino

Esta semana, en portada del más leído de la provincia, aparecían dos burros y un pollino. A saber...

A la derecha el que cae más majo. El agasajador. El amigo de los ancianos. Ese que gobierna para los mayores olvidándose de la nueva hornada. Ese que olvidó las políticas sociales en el ropero de las Pérgolas antes de poner el cierre por falta de público (jóvenes). El político que trajo a Álvarez Cascos, lo dio un bollu, y se hicieron amigos. El bollu debió indigestarse o vete tú a saber lo que tenía, y varios días más tarde el asturiano claudicaba y dejaba la bandada de gaviotas. Cosa rara tendría el bollu coyantino, o quizás el bollu estaría alterado, o como el filetón de Contador, ¿quién sabe?. El bollu, el bollu pudo tener la culpa.

En el medio, como si de una orquesta se tratase, el director de un circo que atiende siempre a la pista, y se olvida de las filas y espectadores pegados a la lona. Un payaso que se hizo rico con las gracias de los jerifaltes, y que acatando los mandos del más allá, obtuvo una plaza en una novela grotesca y picaresca, donde aguantar a un León que no se merece el nombre en el Valle de Olid le da más calor que el carbón en tierras del noroeste. A lo sumo si coge algo, será del de Busdongo hacia el norte.

Y a la izquierda, el más humano, situado a cuatro patas presenta más firmeza, simbolizando a la clase obrera, los currantes, que viendo que este encuentro ye una paranoia, espera que, con los otros dos al lado, le den bien por atrás. Total, es lo que viene pasando en la grotesca comunidad de las regiones de León y de Castilla...

viernes, 18 de febrero de 2011

¿Importante o no?

Una foto con la cara de Himmler, gracias y adiós, muerto, contrasta con el rosa pintoresco de la conejita playboy que estrena ópera nada más y nada menos que en Londres. Gasol aparece triste porque será reserva en su cuarto partido de las estrellas enfrente de un árabe que grita por la libertad de su pueblo y contra la opresión que pretende ser el fin de faraones, jeques, y dictadores militarizados y asentados en un poder consentido desde occidente. A Berlusconi siguen asediándole con las adolescentes, mientras Yogui y Bubu se plantan en el cine.

Una tipa espigada, alargada como una sombra muestra un vestido horroroso que marcará tendencia en la pasarela madrileña mientras enfrente, los trabajadores de una de las empresas de la Nueva Rumasa hacen horas a las puertas de su fábrica, esa que les da el pan para vivir, en silencio, sin trabajo, a la espera de lo que acontecerá en la vuelta a la palestra de la familia y empresario de la abeja. Mourinho, por su parte, da vueltas a la cabeza sobre el once de éste fin de semana, y quizás dará descanso a Cristiano, que puede que esté cansado, pobre. El Gobierno, al final, da seis meses más a las cajas y bancos para que recoloquen sus ahorros y Sortu parece que será noqueada.

Viene el fin de semana y lo que seguro que no veremos será a Cristiano a la puerta de una fábrica de chocolate como quien no sabe si el lunes habrá de volver para poder trabajar, o a la conejita desfilar por la pasarela de los gatos pese a ser fashion week, o a un árabe pujar por la foto del alemán del principio, metiendo el dinero en una caja o banco y haciéndolos llegar a los objetivos del Gobierno. O a los de Sortu ver tranquilos el partido de Gasol después de llevar a sus hijos al cine a ver a los de Yellowstone. Las noticias son las que son, y cada cual tiene sus cosas y problemas, y aunque Gadafi y Silvio se apoyen mutuamente, ambos tienen dos papeletas que resolver, dos problemas y asuntos diferentes, pero ¿quién valora y decide qué es importante y qué no lo es?

miércoles, 16 de febrero de 2011

El deporte y la política no van bien juntos

La cosa iba de que el domingo, te acercabas al campo, pagabas 2 euros, y veías un partido. Con lo recaudado, las peñas lo repartían entre los jugadores a cambio de que se les descontase de una nómina que habría de llegar en un futuro, siempre y cuando acabe ésta fábula grotesca. A la hora de repartir el dinero, algunos jugadores se negaban a firmar quizás creyendo recibir este dinero como una prima, y posteriormente recibir la nómina correspondiente, y señores, por si fuera poco la concejala deportiva indica que el resto de clubes no tienen por qué estar ofendidos por posibles ayudas y el esfuerzo que hará, entre otros, su consistorio… vaya, habrá que escuchar entonces a los clubes desaparecidos últimamente a los que el ayuntamiento dijo, lo siento, no puedo. Así me gusta, apoyando al deporte local.


Por España, Contador, ese ciclista campeón de las tres grandes vueltas, giros y tours, una vez comió un filete que al parecer iba en mal estado, que venía de piensos ganaderos alterados y que puso en alerta de nuevo el consumo de vacuno. Médicos, veterinarios, analistas y jeringuillas aparecieron a la hora de comer, con nuestro bistec delante. Que si es culpable, que si no. A todo esto dicen que si presiones políticas, vaya, nuevamente ellos, han presionado a la Federación para que dicte a favor del chico. Y así, se acabó. A callarse toca y hoy empieza la vuelta lusitana con el dorsal 1 en los riñones del “inocente”.


Con aficionados ingleses e italianos es mejor no meterse. Y menos con lo de ayer. Gatusso, un correcalles y luchador del Milán, se enfrentó en el partido de Champions con el 2º entrenador del Totenham. Frente con frente, mano en cuello y un alboroto que hoy tiene al equipo de Silvio en primera plana mundial. Ya de paso, los escándalos del presidente, vaya, política y deporte nuevamente, tienen una parrilla televisiva asquerosa y cada vez más politizada. Amén de un corazón que pinta de color rosa las cadenas de Berlusconi y que en la 1, en corazón de invierno, aparece otra vez Piqué con su nueva novia Shakira, ex del hijo del presidente colombiano. Buf.

martes, 15 de febrero de 2011

Cachalotes en Fuentesaúco

A la vez que Silvio anda defendiéndose con sarna de las manifestaciones que hay por todo el mundo sobre su persona y el modo en que trata a las mujeres, cientos de tunecinos cruzan el Mediterráneo (si señores, allí también hay pateras) buscando escapar de las redes de la revuelta de su país. Buscan los africanos un destino mejor, dicen que civilizado, y justa o injustamente, buscarán hacerse un hueco en lo que llaman Europa, la tierra de las oportunidades de éstas latitudes. América está muy lejos para ir en cayuco…

Como andamos ocupados con historias de Túnez y Egipto, olvidamos a esos otros que llegan casi cada día a las islas Canarias, o a los que naufragan a pocos metros de playas gaditanas. Nuestros políticos andan más a otras cosas. Y apartan la atención de los mares.

El telediario muestra otra víctima de género. Casi como el pan de cada día. Otros tiempos eran atentados, bandas armadas, secuestros… Ahora toca esto y el relleno de las listas de los diferentes partidos políticos, porque las elecciones están cerca, y todos quieren salir en la foto. ¡Háganse a un lado, que si no me dejan sitio, monto mi partido aunque me llamen tránsfuga!
Los de a pie, mientras tanto, luchamos bajo un frio cada día más intenso. Engrosamos las listas de un INEM de récord, y sorteamos la cantidad de obras paradas en que el plan E ha dejado nuestras calles. Los no tan afortunados seguirán aparcando en tierra. Eso si todavía se tiene coche.

Dejaré que pasen las horas y los días, esperando descolgar alguna llamada de un trabajo esperado, como así prometieron, y no escuchar ofertas de portabilidad telefónica, ver con envidia que otros pueden ahorrar y otros no tenemos de dónde sacar un fondo, y leeré las últimas joyas de la Junta de Castilla y León, que sigue sin amonestar al alcalde de Valladolid al asegurar que Pucela es la capital de la Comunidad, véase también la web del consistorio, o que se abre la veda para cazar cachalotes de paso que se cogen lentejas de la Armuña, garbanzos en Fuentesaúco, cecina en Vegacervera, o vino en la ribera del Duero. Ojo no encallen a orillas del Torío.

jueves, 10 de febrero de 2011

A los amigos del cole

Celina entraba en clase, con los pantalones ajustados hasta los sobacos, una torera por chaqueta, melena al viento y algunas carpetas bien encajadas bajo el ala. Soltaba algún chiste macabro, nos dejaba caer un pum, algo de tutoría, mal comportamiento, malas notas… algo… que hacía sonrojarse hasta al que mejores notas había sacado, y para que nos relajásemos sus chiquis hacía alguna gracia sobre Javi y su padre el catedrático… menos mal que fue de antaño, si es ahora…

Elisa nos llevó una o dos veces sólo a aquel su escondrijo, aquel desván del cole, de techo de caída, que a ella no importaba, pero que ya a mi me parecía incómodo de darle a la probeta con la cabeza inclinada. Iñaki y yo no teníamos problema, pero a cambio, los terrenales aspirábamos de lleno el aliento de resaca del vino catedral de León, botellas escondidas en dicha caverna, y patrocinador del equipo de fútbol con que debuté en el Loyola, y que usaron mis pupilos cuando fui yo entonces el entrenador.

Mallo, que se salió de cura por la Colombiana, se cogía las manos a la espalda, apenas llegaba a engancharse los dedos. Se paseaba después de haberme mandado escribir algo en el encerado y nos preguntaba para que buscásemos respuestas. Yo mientras estaba allí delante jugando con la tiza, mirando tan para abajo que el espectáculo del cogote debía de ser de casi rotura, a punto de caérseme la cabeza al suelo. Decíamos unas cosas u otras, y él reía con nuestras tontadas pubertinas al escuchar eso de ecuación que satisfaga, y abrochándose la bata decía, será que tiene que ser así.

Leandro olvidaba la educación física para centrarse un mes entero en bádminton. Menos mal que no le dio por hockey. Luego de repente en cuatro clases hacíamos el salto de altura y tiro de balón medicinal, el pi y salto del potro, la velocidad y salto de longitud y el kilómetro. Todo ello bien pero veníamos de dar dos vueltas al campo de fútbol y matándonos a correr Fermín, Iñaki y yo, para recoger un balón y hacer deporte. Ale. Pachanga y punto. A recoger esos centros de Guillermo desde la banda. Se acabó la clase. No me creeréis pero recuerdo el día que corrimos los 100 metros con Serafín.

Marcial era el típico bonachón que tenía todo controlado. Aquel su minilápiz metido en su bolso de bata, con papeles, chuletas, horarios de autobuses, de comedor y todo lo que podías imaginar, no daba crédito al golazo marcado por Fermín por la escuadra del kiosko, amén de petisús y palmeras volando y cabezas de gritones por conseguir una maldita bolsa de los químicos garrochitos. Nos quedamos una temporada sin balón por mentirosos. Pero fue verdad y de las buenas.

Cristina Celemín pasaba páginas de cuaderno grande, de anillas, buscando y atemorizando para ver quién tenía hechos los deberes. Si llegabas tarde de gimnasia. Cero. Si te habías quedado a esperar a Jorge, que había tenido pelea de cintos en el vestuario con Santiago. Cero. No los tengo. Cero. Los tengo a medio hacer. Cero. No sé hacerlo. Cero. Lo hice pero mal. Cero. Yo es que… Cero. Y si insistías te respondía, para nada guapo, para hacerlo mal, no lo hagas. Y volvía a pasar hojas y hojas en su gran cuaderno. Cómo me gustaría ver uno de esos. Bendita enseñanza de inglés. Menos mal que entró AEGEE en mi vida.

Qué tiempos de BUP, y qué buenos amigos traía de antes, até entonces, y tengo ahora. Esto va por vosotros. Y los que no estábais en ésto, ya os tocará.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Podría ser un país sin civilizar

Podría ser un país sin civilizar, quizás una de esas ciudades estado o polis griega ante el presunto avance persa, tirándose los trastos a la cabeza porque las letras y la democracia, ya no quedaban espartanos, serían incapaces de frenar a las hordas asiáticas, desparramándose las togas manchadas de sangre en los hemiciclos por diversidad de opiniones y compras del Senado…

Podría ser un país sin civilizar, quizás una de esas tribus previas a la llegada de los españoles en el Nuevo Mundo, que se reunían en torno a un fuego y escuchaban leyendas de los dioses y aprendían de los hechos de los antepasados, y que empuñando un hacha de piedra, luchaban pintados invocando al cielo y tierra por mantener con vida a su pueblo, ante la pólvora y la barbarie colonizadora.

Podría ser un país sin civilizar, quizás un pueblo venido de restos romanos, que progresó en los años oscuros de la edad Media, cuando lo propio hubiera sido abandonar la vieja ciudad romana, llegando ahora a ser cuna del parlamentarismo actual, con hazañas y pompa de caballeros, opulencia religiosa y un asalto al rey por un bastardo, dicen, que aquí es venerado y allí criminalizado, en aras de cambiar el ritmo y gobierno de una tierra…

Podría ser un país sin civilizar, si, quizás un país adorador del fútbol, del buen vino, de tierras de encanto, de cinéfilos de antaño y pizza y pasta. De restos de tiempos mejores y un renacimiento que lo sacó al frente después de un imperio de acueductos, vías, latín y gloria. Podría serlo, sí, pero se quedó estancado idolatrando a un viejo de cara artificial, estirada y pintada, que ni parecido a Plinio, compra y manda sobre la libertad de expresión, de prensa, controlador de la libertad, pese a ser el líder del partido del mismo nombre y alentador de un desorden público, que empezando por niños sin ganas de ir a clase, se mueven sin concierto en una farándula que quiebra más la imagen exterior de una bota, que más que golpear la bola de los sardos mirando al futuro, retrocede hacia el sin fin de islas croatas, para darse en su propio culo un azote interno, que cayó un día en recuerdo de duomo, que acabó con el otro cierto día a palazos y saliva en la plaza de Loreto, al final del Corso de Buenos Aires milanés, y que va dejando perderse los restos de algo que lo hizo grande, adiós Pompeya, adiós, y hundirse bajo las aguas a quien mandó en latín en la gran ciudad de la Constantinopla griega, la Estambul turca y el origen del Lepanto hispano.

jueves, 21 de octubre de 2010

Rubal... la acaba

Hacía más de un mes que no dejaba por aquí mis letras. Un mes cargado de actualidad, de un viaje al corazón de la Toscana, lugar de descapotables y fular al aire en que me vi inmerso con un día de sol por Siena y San Gimigniano, otro de sol por la inmensa playa de Viareggio, Pietrasanta, Carrara… una perdición en lo profundo de la campaña, entre cipreses y uvas al caer el sol, perdiendo el desvío a Vinci, y una noche de aguas en Pisa, con esa torre y su conjunto que cada vez que lo veo me parecen más de “lego”. Más de Trenitalia, sucio, lento y sucio. Ah, ¿ya lo había dicho? Sucio, muy sucio, como el tema político en el país de la bota.

A mi vuelta, entrentamientos, “dijeydijistes” y casi huelga de basuras en el pueblo, un aeropuerto nuevo, enorme, lujoso pero sin vuelos en la ciudad, y una reforma del equipo de gobierno en el país. En Europa más expulsiones de rumanos, y en el mundo más catástrofes. Bolsas que se hunden y chilenos que suben. Un Rubalcaba que da serenidad pero que dice la radio que no da imagen guapa de revista, como si fuese un cantante y las adolescentes plasmasen su cara en sus carpetas... ya ves tú. Tampoco de la Vega era la Bruni… y tapadera en boca al del mitin en el Bierzo, donde hoy apuesta la Junta por poner allí un circuito de alta velocidad (los de La Bañeza se cargarán a alguien… lo veo) porque esa renovación que ha hecho es meter años en la Moncloa y en los asuntos firmados desde allí y sus satélites, olvidándose y retractándose de tanta juventud y falta de experiencia con la que empezó su mandato. ¿Cuándo aprenderá a resctificar y a decir, ok, me equivoqué? Dentro de unos años, ya veréis. También tiempo para descubrir a nivel de España lo tonto que es el alcalde de Valladolid y lo mucho que llevamos sufriéndole los leoneses… En casa, en el pueblo, todo se calma con un topetazo a quien manda en el Diario, que parece que fue quien provocó todo esto… pero que sigue descalificando un acuerdo que había de llegar por bien de todos, aunque esto significa un escalofrío más en la carrera laboral del que escribe.

Y en mi mundo, listas erróneas con falta de miembros, actas no firmadas, trabajo por hacer, cosas por venir, y montañas de mails de unos y otros, cuentas de correos repletas de mails y otras de spam, una nueva aventura en un servidor de apuestas online, subida de fotos para que todos vean lo bien que me lo paso, 6 meses ya del volcán islandés, ahora es turno de Estambul, planes para el finde semana con los amigos, tiempo para ir cerrando ciclos y abriendo otros y estas letras para arrancar la temporada de otoño y hacer honor a unas gotas que refrescaban en verano, y que son muy propias de este tiempo. Las gotas de lluvia son las ostias, y los rayos de sol la paz. ¿Y ahora quién atiende al Papa? El pollo al que cortaron la cabeza, desde luego, no.

jueves, 9 de septiembre de 2010

¡Uf, qué lío!

Está en la prensa que los mineros del norte de León y sur de Asturias andan revolucionados. Cortan carreteras, quitan barreras, queman lo que pillan de camino (espero que no los bosques, que vaya verano que llevamos). Vi una instantánea de un conductor desde su cabina, parapetado por su gran volante pidiendo clemencia ante un minero a punto de soltar una piedra, con el brazo ya en tensión. Así, pum, como si el gran David de Miguel Ángel lanzase ya la piedra para dar a la luna de Goliat.

Si que la andan liando, si.

Zapatero dice “dice” y “donde dice dije dije Diego” y nada se soluciona con el carbón. Sólo destrozos y más destrozos, y los autobuses tienen que bajar Pajares, como los de línea que paran allí, en Flor o en Puente, como si volviesen de Rodiezmo, porque el Huerna está K.O. Por cierto, qué caravana y cruz bajar un puerto detrás de un bus, de dos, de tres… de más de veinte que me crucé el domingo, y más allá, por Busdongo y hasta el cruce del Casa Ezequiel más de cincuenta, no exagero, y casi todos con gente y pañoleta roja, de los sindicatos, que andan a lo suyo preparando la huelga general, como si viniesen de San Fermín. Y hoy en Vistalegre... ¡ole!

Si que la andan liando, si.

Y es que vaya la que se está preparando con el tema de los toros. Unos dicen que si. Otros que no. Dejan autonomía a las autonomías, y aquí nadie sale al ruedo. Los protaurinos sacando más y más ooooles y capotazos a las leyes. Y los antitaurinos, desnudándose a las puertas de las plazas, manchándose de ketchup y mercromina y haciendo el paripé ante los medios y culpando a los políticos.

Si que la andan liando, si.

Y ahora llegan las elecciones locales. Y se respira aire y nervios. Los azules porque quieren dejar de ser la oposición y quieren dar el golpe desde abajo. Los rojos porque dicen que se está saliendo ya de la crisis y atacan con una reforma laboral sin mucho apoyo del pueblo. Los rosas porque buscan ser alternativa a lo de siempre, y en cada pueblo, grupos y clanes familiares, alzarse con algún puesto para los plenos, que reportan los votos necesarios para poder gobernar y hacer pactos con aquellos a los que un tiempo atrás se juró la guerra.

Si que la andan liando, si.

A ver si Obama termina de sacar a sus tropas, y los demás siguen el ejemplo. Que si infiltrados matando por unos. Los de allá sacrificándose por el otro. Y la religión cruzándose por el medio de un oriente con israelíes y palestinos, afganos con territorio que dicen kurdo, iraníes con bombas atómicas… no alcanzo a ver por allí una solución. Amén.

Si que la andan liando, si.

Tendré que echar un par de rezos. Eso si aún se estila, porque viendo el panorama de abusos, de pederastia y de perdones e inclinaciones que hace el Papa, que por cierto, no me extrañaría que tuviese pronto que usar el papamóvil de Wojtyla, será lo único que pueda hacer, porque sin trabajo, sólo queda meterse cura, que los andan buscando.

Si que la andan liando, si.

Al menos tendría un trabajo fijo, una serie de fieles y seguidores, sobre todo mujeres y sin marido, una empresa con gran historial y en boca de todos, que no necesita de carteles ni publicidad, trabajaría bajo techo, en una instalación toda para mi, me tendrían respeto fuera y dentro, en la calle y en los bares, y me respaldarían y darían propinas por la gracia del Señor… y con suerte llegaría a fin de mes cantando misas, tocando las campanas ¡y viviendo como Dios!

Si que hay lío, si.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

La misa, o dónde encontrar a las viudas al caer noche

La misa es una fiesta muy alegre, la misa es una fiesta con Jesús”. Así cantábamos en el colegio cada semana, dando palmas, con un par de monaguillos, o cuatro, y un Padre Sánchez Castro poniendo firmes a más de cien chavales que pronto dejaríamos de ser niños.

Cuán diferente son las misas de adultos a las del cole. ¿Una misa es una fiesta? Vale, no tenías mates, te juntaban con otras secciones, veías a las chavalas de otras clases, ya cansado de ver siempre a las mismas ñoñas y pijas que sólo buscaban que gustar a los de cursos superiores… Ahora las misas son congregaciones de luto y jubilación, de tembleques, palidez, mandíbulas sin casi dientes, susurrantes en momentos de silencio, esos de muestra de la ostia al cielo ¿qué rezan las viejas ahí?. Cantando antaño sintonías de comida, “fritos fritos fritos, fritos de maíz” de aquella, jeje, que risas y qué mal porque te lo cantaban al oído ya en la fila para comulgar. Menos mal que César Ramos y su legión de guitarreros cantaban y podíamos hablar un poco y se camuflaba el barullo… Cabos de año, segundos aniversarios, enésimos… recordando a difuntos con una mayoría de viudas espectacular... con un cura viejo, más bien gordo, calvo o canoso, que apenas puede hincar la rodilla en el suelo para la genuflexión y lo único que hinca es el codo con el brindis de la sangre de Cristo. Y digo yo, si nos invita a la cena y nos da pan, ¿por qué no reparte a los fieles un traguito de su sangre?

Otro momento particular en misa es el de la lectura. Con fieles de extrema religiosidad, que se ofrecen para salir a escena… es decir, al altar, a leer y buscar el texto entre cientos de separadores de colores. Un atril para políticos, un parapeto para los curas de antaño, esos que bajaron de los púlpitos colgantes junto al coro (siempre para estar sobre los fieles). Son también esas personas que, con el cura fuera de escena, vistiéndose para la ocasión con los colores que marca la moda, llevan la voz cantante en el rosario, avemariapspspsps, dios te salve maria pspspsps. Eso es un rosario. Sabes cuándo empieza, pero no sabes cuándo acabará…

Tras la lectura se levanta el cura y con él todos los fieles. Ahí va la lectura de una carta de alguien a alguien. En aquel tiempo… vino Jesús a no se dónde y dijo… Aventuras y pequeños cuentos y ensayos de la vida de Jesús, a los que puede hacerse un seguimiento novelesco, culebrón sin tele, o con tele, como en muchas iglesias de columnas gruesas, de planta de cruz que no ve al cura… y muchas ya, amplificadores de audio repartidos por las paredes. Palabra del Señor. Esa cesta con donativos…

El momento de la paz da para mucho. De niños nos golpeábamos y pellizcábamos sin que nos viese el cura. Ahora tus manos sudan, las das a los lados. ¿Te giras? ¿Y si el de delante no se gira a darte la paz y tú si que te giraste al banco de detrás, eres un inquieto? Momento que aprovecha mucha gente para otear quién hay. Al igual que con la comunión, un paseíto y alzo la vista para ver si está ésta, o vino aquella… o no sé qué la habrá pasado hoy a la otra para no haber venido…

Comulgar de la mano del cura, que ha estado (y que yo haya visto) tocando la mesa, la llave, el libro, la rodilla, el cáliz, mi lengua… ¿O comulgar haciéndole poner la olea sobre mi mano y de allí yo ya la meto en mi boca? Qué dilema. Sigue habiendo pasado por su mano… y además pasa por la mía, que he tocado a los de mi banco, a las de atrás, a las de delante, el banco, sujeté la puerta para entrar, cogí un folleto del Domund…

Momento silencioso, de reflexión, y de podéis ir en paz. Los hombres ya habrán salido, porque casi siempre se quedan atrás o en el coro formando a veces algo de alboroto. En el cole salíamos por filas. Momento interminable aquel… de empujones, de rodillazos…

Encuentro en la puerta, besos, no te había visto (directa a confesión: ya la vió una de las veces durante la gimnasia de arrodillarse, de pie, que se giró para atrás recogiendo la falda al sentarse en el banco), pues hace más frío fuera que dentro, yo tengo los brazos helados, ha venido un tiempo muy malo, no somos nadie, ya ves, pachucha, ¿y tú? Tirando, no vale una pa nada, y mañana es el cabo de año del marido de la vecina de mi prima la que una vez viste, ah si, vendré entonces, pues venga que ya está oscuro y tengo que hacer la cena, hasta mañana.

martes, 31 de agosto de 2010

Se abre la veda

El gol de Llorente abrió una nueva temporada. Una liga con nuevas ilusiones, con nuevas caras. Ahí vienen los guapos de un equipo, esas estrellas de poster y portadas de carpetas, esos entrenadores de cabecera y titulares de prensa, de palabras llenas de doble sentido aquí o allá, depende. Ahí están los otros, esa marabunta de jugadores a los que no llaman jugones, pero que llenan las plantillas de tabla para arriba, alguna sorpresa habrá; y esos otros, pobres, que siguen luchando por sacar un punto, tres puntos, la cabeza fuera de esa línea roja, o ese farolillo.
Nombres propios, motes, sin apellidos internacionales y otros como Erasmus en España…
De nuevo las quinielas buenas, no las del mundial, de nuevo éstas. Uno equis dos, no hay pleno. Transistores de paseantes de fin de semana. Domingueros con la radio en la mano y mujer y vecina a cinco pasos. Auriculares de trenes, sintonías de gol en los coches que pasan por las calles con la ventana bajada; y yo en el semáforo, buscando el autor o quién… ¡que no sea a mi equipo!.
Presidentes fardando de camisa y traje quién sabe si no de Lefties, gordos, sin puro ya pero de barriga repleta. Comilonas con los vices, secretarios y otros adjuntos, pelotas de corbata que suman un punto más de enfoque en el palco. Periodistas, cámaras, antenas, emisiones, reportajes, programas… todo está a punto. Todo ha arrancado. Todo desde la primera vuelta del Rey en manos de un colegiado de doble apellido y una escuela, que será criticado por ti, por mí y por todos mis compañeros. ¡Qué malo, uh, fuera!. ¿Pero no lo viste? ¡Es imposible no haberlo visto!. ¿Cómo que fuera de juego?
Jugadores, mercenarios millonarios de hoy en día, besucones de escudos que cambian al mínimo interés de otros colores. Rajadas descomunales, problemas de indisciplina, broncas de vestuario, charlas de qué estamos haciendo o no nos confiemos…; amores de padres de benjamines, ídolos de alevines, héroes de infantiles, querer ser de cadetes… lo que era y quién soy de aficionados...
El balón echó a rodar, y Llorente ya me creó la primera incógnita. ¿Qué vendrá después?