martes, 18 de febrero de 2014

Posada y mi Gallo


Publicado el 19/02/14 en DiarioDigitaldeLeon.com

A este señor que preside el Congreso, que le han colocado ahí los miembros de su partido político para que controle y dirija lo que hacen, dicen y votan los diputados de toda España (en su mayoría de ellos mismos), le hemos aplaudido ayer por León… e invitado a comilonas, ha dado una charlita, ha tenido regalazos, peloteos varios y ale, pa Madrid, de donde no tenía que haberse movido.

Y esto es solo en León, que otras semanas, o lo que es más, días, estará por Cáceres, por Cuenca, por Teruel, por Ciudad Real, Jaén, Lugo… Ciudades abandonadas por el Gobierno central, ese que gobierna y que le ha colocado en el sillón presidencial del Congreso.

Y tanto agasajo ¿para qué? Para alabar que León fue cuna del parlamentarismo y para contárselo, por si no lo sabía… y para que nos dé lecciones a los del pueblín...

No fui a verle. Lo pensé, claro que sí, pero no. No podía creerme lo que ya había visto por la mañana. Posada recibiendo un gallo de San Isidoro… flipante. Él y no yo. ¡El gallo! ¡Mi gallo! Ese que dispararon los franceses, ese que vela por todos nosotros en lo más alto de la más alta torre sobre las tumbas de nuestros reyes… ¡Y se lo dieron a él y no a mí! Yo que defiendo León con uñas y dientes, que me mantengo aquí formándome y buscándome las vueltas para mejorar en mi trabajo. Que viajo por Europa llevando la bandera de León (que me he tenido que comprar, y nadie me ha regalado) y hablando de lo mágica que es mi ciudad y mi tierrina. Yo, que cada dos por tres paseo con extranjeros y españoles, con gente que llega a León y los enseño los monumentos y las calles, nuestras historias, la mejor perspectiva para una foto sin igual, y curiosidades y cotilleos de las que tenemos, y son muchas, en León. Y a mí nadie me aclama. Nadie me invita a comilonas. Nadie me da gallos. No me rodean los jerifaltes leoneses… la Iglesia… ¿qué pinta la iglesia en esta foto?

Camino veinte minutos o cojo un bus por euro y pico. Ni hablar del taxi, amigo. Con mis maletas espero y espero a que llegue el bus o el tren, porque aviones no tenemos. Y tras cinco largas horas, o más, y tras el pago de más de cuarenta euros con ida y vuelta, llego a la capital en un Alsa que dice con wifi pero que no tiene, recorriendo los pueblos leoneses y castellanos. Ya estoy en Madrid. Tengo que coger un metro por más de dos euros y me planto en la carrera de los Jerónimos, y allí junto a los leones pienso que Posada está con su culo sobre un asiento blando, calentito en un edificio histórico, flanqueado por dos leones, como los de mi puente sobre el Bernesga, a los que la policía no me ha dejado si quiera, acercarme, para hacerme una mísera fotografía…

Y pensé acercarme a escucharle...

Mientras los señores de la foto no hagan más de lo que dicen que ya están haciendo en cuanto a levantar León, trayendo infraestructuras y medios, para que se asienten empresas e industrias, y haya un poco más de movimiento por aquí, tendremos que seguir viendo lo que pasa en España por la tele, porque nos están privando poco a poco el poder de criticar y decidir, ya incluso con nuestro propio cuerpo. Así que algunos creen y pretenden que nos quedemos en casina, tranquilines y sin meter ruido, cogiendo aire, aire, aire, y si aún no habremos muerto ahogados, resoplar y resignarnos a lo que tenemos… 

¡Vamos coño! ¡Dad un golpe en la mesa y haced que esto cambie! ¡Basta ya de tonterías y peloteos y a trabajar por y para León, joder!

viernes, 14 de febrero de 2014

Renzi, Matteo... cuanto más alto estés...


El joven regidor de Florencia, que iba y venía en bici al Comune, que tenía un futuro prometedor e iba escalando posiciones dentro de la tan complicada política italiana, poco a poco, pasito a paso… ha llegado, de golpe, a ese futuro. Se ha impulsado al estrellato esperando no estrellarse. Y es que Matteo Renzi, elegido hace muy poco líder del Partido Demócratico, se ha cargado a los dinosaurios del partido, se ha reunido con Silvio, que sí, que sigue vivo y coleando, alegando que pacta con Berlusconi ahora para no tener que hacerlo cuando gobierne… y ha plantado cara al mismísimo Primer Ministro del país de la bota, el pro-europeo Enrico Letta, ganándole en liderazgo por 136 a 16. 

Y juntitos fueron los dos a ver al Presidente de la República, Giorgio Napolitano, que como no está tampoco para muchos trotes los dijo que hiciesen lo que les diese la gana, que estaba cansado de tanto jaleo, pero que tuviesen en cuenta que la economía italiana parecía ir resurgiendo, que ahora no podían cambiar el modelo electoral y que si Renzi era investido, sería nombrado al tercer Primer Ministro en los últimos dos años, pero que tuviese en cuenta del desgaste de no haber sido electo por el pueblo, pero que aun así, gobernaría hasta 2018.

Da igual, las cartas estaban ya echadas, jugadas y Renzi las ha recogido para repartir de nuevo sobre un tablero en el que tras la renuncia que hará Letta en el día de San Valentín, Matteo da y es mano. El impulso ha sido grande. El salto, vertiginoso. Florencia fue pasado. Ahora ya está en Roma. Comienza una nueva etapa en Italia y mientras, los cansados italianos, ven que su situación no avanza y se atasca una y otra vez en los despachos y tramas, secretos políticos y acuerdos partidistas, prensa controlada, corrupción, mafias y ambiciones desmesuradas… 

Renzi, Matteo… Cuanto más alto estés, más daño te hará la caída.

martes, 11 de febrero de 2014

Una de cine: El Bueno, el Feo y el Malo.


Publicado en DiarioDigitaldeLeon.com el 11/02/14.

EL BUENO

Conocemos más a su hermano, ese que no sabemos bien a dónde mira. Y era porque ganaba. Porque al escuchar eso de “y el ganador es…” siempre subía. Éste en cambio no. Eterno candidato. Pues basta, el domingo llegó su hora. Con una película rodada en cuatro semanas, con Javier Cámara como protagonista y mejor actor, con el casi centenario protagonista en carne y hueso y verdadero seguidor de los Beatles a su lado, David Trueba subió a recoger el tan esperado Goya. Uno de los seis que recibió, siendo el gran triunfador por el caché de los premios, y a pesar de ocho fueron los cabezones que se llevó un también ausente Alex de la Iglesia con Las brujas de Zugarramurdi. Me pareció simpático. Me alegro por él.

EL FEO

¿Qué viene a decirme Javierín? Él, que pasa más días al año en América, que se casa con la Pene, o sea, que viven en un mundo paralelo pero más acomodados, que se codea con la pompa estadounidense, que se deja ver por esas fiestazas de Hollywood, que lleva un traje que no sé cuánto habrá costado… no quiero saberlo… ¿qué vienes a contarme? ¿Qué criticas tú al Gobierno? ¿Qué dices que Wert es Ministro de la incultura o anticultura? Cruza el charco y déjanos de pamplinas, tío…

EL MALO

Faltar a tu puesto de trabajo, por el que cobras, Ignacio, y con otra excusa que no te la crees ni tú mismo... ¿Tan importante era lo de Londres? Oh my God! Si nadie sabe ni de qué iba aquella reunión… y viendo estos vuelos que te ponen aquí y allí en dos horas, y que Inglaterra tiene una hora menos que España, dudo que a las 22:00, es decir, 21:00 de allí, siguieses reunido… ¿pero quién es el responsable de fijar reuniones a esas horas y haciendo coincidir con la entrega de premios más importantes de algo que diriges, presides, hundes y machacas? ¿No tienes autoridad para decir que no, que ya que hay tanto follón con subidas de IVA y poco apoyo a la industria española querías estar presente y asumir críticas en los Premios de la Academia del Cine? Me gustó la frase del guionista ganador Mariano Barroso “Es como si el ministro de Defensa no acude al desfile del Día de las Fuerzas Armadas”. Pero más de lo mismo, aquí no cesa ni dimite nadie, que estamos muy cómodos al menos hasta las próximas elecciones. Nadie asume sus competencias, y el Presidente deja que sus Ministros hagan y deshagan, se esconde un par de días y calla, porque quien calla otorga…

lunes, 3 de febrero de 2014

El héroe de tu vida. La heroína de tu muerte.

Publicado en DiarioDigitalDeLeon.com el 03/02/14.

Había ganado un tocayo tuyo, una estatua de esas de oro, o similar, de manos juntas y famoso por las galas y pompas americanas. Se había paseado por la alfombra roja de Hollywood, ante los gritos y flashes de la gente y las cámaras, proyectando su imagen por todo el mundo, a pesar de que no le gustaban las entrevistas, ni la prensa, ni la farándula (o eso leo). Se fue Seymour Hoffman con una jeringuilla clavada en el brazo, ese loco que carraspeaba en la película que viste el sábado noche, sí, el que hacía de Judas y quiso ser Cristo. Quería ser Dios, como todos los que se chutan. Quieren ser algo más de lo que son, huir de una realidad que no les gusta. O de esa realidad que los ha comido, engullido, y no supieron rentabilizar su éxito, o su fortuna.

Cory Monteith, el de Glee, Kevin Dubrow, el heavy de Quiet Riot, Brittany Murphy, esa guapa rubia, Amy Winehouse, Michael Jackson, Marilyn Monroe, Whitney Houston, Elvis Presley… todos muertos por sobredosis. Y los recordamos. Y muchos los idolatran… pero ¿qué hubiese sido de ellos si no hubiesen muerto tan pronto? ¿o de esa forma? ¿Hubiesen mantenido la fama y éxito toda su vida? ¿Se les recordaría de igual forma una vez hubiesen muerto?

Primo, hermano, amigo, lector, vive la vida a tope, no te pases, pero disfruta de cada momento. Aprovecha las amistades, la familia, que es única (y es la que nos ha tocado), y agranda y amplía los ratos de risas, de jolgorio. Desfasa pero no caigas en esos vicios que matan. Olvida los malos rollos y pasa página ante cada imprevisto. No hay nada o casi nada que no se pueda remediar, menos la enfermedad, menos la muerte. Pero mientras puedas, mientras podamos, hagamos de estos años que vamos a vivir los mejores años posibles. Para eso no hace falta chutarse. No hace falta hacer el mal a otro. Ni a uno mismo, si quiera. Ver amanecer otro día más, luchar por seguir adelante, compartir experiencias, vivir cada instante, llorar, pero de felicidad. Un abrazo, un beso, un paseo en compañía, charlar tomando un café, ver un partido con pipas y cerveza, emprender una aventura, comprarte unos billetes para viajar, para desarrollar una actividad que has hecho mil veces, que no has probado nunca…

Porque ya lo dijo un grande "la vida puede ser maravillosa…" así que no la desaproveches.

jueves, 16 de enero de 2014

Los regalos no correspondidos



Publicado en Diario de León el 16/01/14.

Nos reímos con/de Sheldon Cooper, de sus manías, de sus pensamientos y acciones, y tan solo es un personaje ideado así de una serie de televisión con jóvenes "frikis" con un gran talento e inteligencia en el mundo actual. Gente como Sheldon, claro que la hay, pero él no es más que un personaje de ficción, aún así...

Durante la visita en estos días de Rajoy al despacho Oval, Mariano obsequió a Barack Obama con tres fascímiles de obras de hasta 500 años de antigüedad, a saber, una carta que Núñez de Balboa envió al Rey Fernando El Católico, una biografía del descubridor y un mapamundi de la época.

Por su parte, el "todopoderoso" presidente de los "todopoderosos" Estados Unidos, correspondió con una pequeña y simple caja de chocolatinas M&M's de edición especial, con el logo de la Casa Blanca y su firma.

La delegación española dijo sentirse “feliz”, pero yo, como español, me siento frustrado. Cierto es que son regalos de cortesía, pero ¿hasta dónde puede llegar la cuantía de dichos regalos? Deben corresponderse por imagen, pero ¿no hay gente que trate estos asuntos entre toda la parafernalia del viaje y acontecimiento principal? ¿Qué baremos tiene quien elige dichos regalos?

Me hace pensar que en otras ocasiones podemos ser los españoles quienes quedemos a la altura de los Estados Unidos, amén de que nos alaben o no, de que regresemos a España eufóricos y pese a que esta visita haya sido tan aclamada y vitoreada en nuestro país y no haya tenido mayor trascendencia al otro lado del Atlántico. Y es que ¿cuánto se gasta España en dichos regalos, contando todos los viajes que hacen los representantes de nuestros Gobiernos si contamos con que cada uno de ellos lleva regalos? ¿Dónde están los que se reciben? ¿Hay algún listado, alguna exposición, algún bolso más hinchado, alguna casa más adornada? Espero que haya algún museo que acoja todo esto… Algún listado que lo controle… ¿Dónde?

Sheldon no quiere regalos para no verse obligado a corresponder por eso mismo, porque no sabe hasta qué cuantía debe gastar para equiparar los regalos cuando él tenga que hacerlos. Y en todo caso, gracias o por culpa de esta sociedad consumista se plantearía una comparación que trata de evitar… pero no solo él… yo también, porque el Gobierno me representa a mí, a ti, y al otro de más allá… y si nos aprietan con impuestos y otras historias, apretemos nosotros y eliminemos regalos y formalismos de cortesía para recortar en gastos, porque ya son bastantes los que conllevan estas visitas y los placeres de quienes viajan (y no en low cost especialmente). Pero esa, ya es otra historia.

martes, 14 de enero de 2014

Levántate del sofá y muévete



Publicado en DiarioDigitaldeLeon.com el 14/01/14.

Va el asunto de las expulsiones de personas, de esas que llamamos comunitarios, de Bélgica. Y que los 291 españoles expulsados en 2013 nos colocan quintos en el ranking, por detrás de rumanos, búlgaros, holandeses y franceses.

Se fortalece pues, eso que os conté el otro día de que pocos dicen eso de “como España no se vive en ningún lado” y alentados por “Callejeros viajeros”, “Españoles por el mundo” y similares, nos vamos alegremente a probar fortuna. Pero no uno, ni dos, ¡a saco! Creemos que nada más pisar nuestro destino nos ofrecerán trabajo, que conseguiremos una casa fácilmente, y que nos adaptaremos tan rápidamente, que en breve disfrutaremos de una vida placentera junto a una rubia y un cochazo “que apenas uso, porque voy andando al trabajo”…

Lo cierto es que llegar a un país en tu situación de desempleo se vuelve más difícil ahora que tienes 90 días para regresar, porque si no, dejarás de ser español. Si además no has conseguido trabajo, o residencia, países como la citada Bélgica, no te permitirá empadronarte, con lo que pierdes de un plumazo tu condición de españolito, y tampoco tendrás derecho sanitario belga. ¿Y ahora qué haces? Ni español, ni belga… ¿Ciudadano de un lugar llamado mundo? ¿República independiente de tu casa? ¡Pero si no tienes! Si has tenido suerte, habrás conseguido un trabajo y con mucha fortuna podrás escalar. La realidad hace ver que los países que acogen a extranjeros hacen difícil la escalada a los puestos de dirección. Puedes hacer horas cocinando, pero pocos llegan a jefe de cocina. Puedes despachar millones de hamburguesas, pero no habrá apenas posibilidades de ser encargado. Habrás doblado o colgado en perchas miles de camisetas, pero tus oportunidades de ascender se las quedaron los nativos…

En ese plan, ¿lanzarse o no lanzarse al extranjero? Así de primeras es muy complicado. Habrá que retroceder a los años 50, los 60… (como con casi todo) cuando nuestros abuelos se lanzaron a trabajar fuera de España porque unos primos estaban en Suiza, o un vecino del pueblo estaba en Alemania, o un tío había hecho fortuna en Venezuela… tener un contacto al lugar al que vas ayudará, al menos para dormir el primer día, conocer las oportunidades, saber las leyes específicas de cada país y ayudarte a conseguir ese empleo primero y mínimo que te salvará de muchas prohibiciones.

¿Pero por qué irse de España? ¿Cómo hemos llegado a esto?

No tenemos que quedarnos con esta lástima y limitarnos a echar culpas a nadie. O pensar en tiempos mejores. No debemos caer en el victimismo. Tenemos que ser fuertes. Tenemos que dar ese empuje que nos falta. Ese optimismo de que no solo tenemos que esperar a que nos caiga un trabajo. Hay que luchar por él. Vamos a ir a entrevistas diciendo éste soy yo, y es lo que necesitas y no “qué tienes para mí”. Es fácil decirlo, lo sé. Es difícil aplicarlo. También lo sé. Y más difícil conseguirlo, claro que sí, pero desde el sofá, esperando la nueva temporada de Juego de Tronos, enviando wasaps a los amigos, cotilleando lo que hacen otros, o dando me gustas a fotos de gatos en Facebook, no nos ayudará a conseguirlo.

jueves, 9 de enero de 2014

¿Dónde vamos a parar? ¡A tomar po´l culo fijo!


Como desde hace 6 años, llego a España, después de estas fiestas tan señaladas y me encuentro un país desestabilizado. Un país extraño. Diverso. Ya no respondes “Bien” a eso de “¿qué tal por España?”… ni se oye por la calle aquello de “como España no se vive en ningún sitio”, por mucho anuncio de Campofrío que veamos, y por mucho que nos mole Chus Lampreave. ¡Qué mujer! ¡Qué tendera y pescadera en Torrente! José Luis, qué país tan distinto… 

Unos días más por ahí y te quitan la nacionalidad… ¿y dónde voy yo a parar?

Te enteras que Gallardón se carga el aborto, y otros apuntalan que la mujer de Rajoy abortó hace unos años. Hoy mismo lees sobre esto, que te parece casi imposible, como a la Comisión Europea, y el Consejero de Presidencia que hay en tu doble región unida bajo la misma comunidad culpa de lo del aborto a Zapatero. Normal… culpemos de todo a otro, ya vendrá el siguiente y nos culpará a nosotros. Mientras tanto, vivamos el momento, hagamos lo que nos de la gana. 4 años y otros más. Y otra gente, y a aprovecharse… El país se hace más dictatorial. Una mayoría absoluta es aterradora, ya bien para un lado, como para el otro, y en España aún escuece lo de este lado… 

Y entre bromas, pero que no lo son, se preguntan algunas qué pasaría si un día alguien decide eliminar el voto de la mujer… total, estamos llegando a unos niveles que cualquier día uno se levanta de la cama y escucha que la policía registra las oficinas del partido que gobierna y nadie dice nada, que salen de la cárcel presos que no están arrepentidos, lideran equipos de personas sin tener los estudios para ello, pero sí que los exigen a sus trabajadores, y entre todos, a un Rey que ya no es gracioso cuando habla, que ha perdido aquello de campechano, y que nos pretende dar lecciones sobre la legalidad y la igualdad (y mientras tanto permanece la monarquía como si esto fuese la Edad Media). Y solo por nacer, alguien va a tener más oportunidades que yo, pues yo podré ser Ministro, Presidente y Ladrón, pero nunca seré Rey… A no ser que me case con sus hijas, y haya una rocambolesca de que falten unos cuantos antes del número que me asignarían. Entonces aprovecharé el momento, como hace todo el mundo, y meteré el cazo, a ver cuánto cae. A ver hasta donde tenso la cuerda. Y haré bueno al moreno, cuando el rubio del mechón, el amor de toda española para tenerlo como yerno se descubre como un Mr. Hyde que bien pudiera instaurar una nueva época en España. Los republicanos al acecho. Los quitó de en medio entonces una guerra provocada. No queremos ahora guerra, queremos igualdad.

Pero no caerá esa breva, porque alguien avisará antes por las redes sociales de sus propósitos y echarán al traste con la oportunidad que tanto había costado, de trabajo, tiempo, personal, y de dinero. Mamma mia, digno de comedia. De película torpe. No de Thorbe, sino nos darían por el culo, más, y de otra forma, porque la España en la que aterricé ayer no es la que vio nuestro Fari, Torrente.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Yo también he visto volar un coche en Santo Domingo

Publicado en DiarioDigitaldeLeon.com el 15/11/13.

Pasaba siguiendo a otro, pretendía entrar en el casco antiguo, y un bolardo lo lanzó al aire, medio volcando junto a la caseta de la Once. Ayer el de la calle La Rúa también dejaba sin defensa y varios líquidos al coche de policía. Gasto que en este caso pagaremos todos, no el particular. 

Por internet circulan fotos, debates, y casi todas en la misma línea. ¿Por qué van dos polis en el coche por el casco histórico de León? ¿No podrían dejar el coche en la Plaza de Regla, y pasear o hacer la ronda en bici? Si pasase cualquier asunto, podrían acercarse rápidamente y subir en el coche en San Isidoro, o delante de la Catedral, o en la Plaza Mayor, o Plaza San Martín, esa en la que se ponen los del top manta hasta que llega el coche… Si llegan andando o en bici, vestidos de paisano, ¿no sería más efectivo que ir con el coche y dejarlo delante de la Casa de las Carnicerías un rato? Total, cuando se van, los otros vuelven a aparecer. Y si hay cualquier otro aviso, ¿no pueden atajar el problema y esperar que en ese caso, sí que llegue otro coche con refuerzos? ¿O es que necesitan el coche para atropellar a los falsificadores?

Personalmente valoro positivamente la presencia policial por el casco antiguo de León, es abundante pero ¿tan necesaria de ir en coche en horarios de mañana o tarde? Me disgusta ver que se paran metidos en el coche a charlar con viandantes, lanzando el humo a las terrazas en las que te estás tomando un café o una tapa. Me gusta ver en otras ciudades que los policías van a caballo, incluso en bicicleta, pero aquí los nuestros patrullan calentitos o aire-acondicionados en los coches patrulla. No me gusta el ejemplo que dan. No me gusta las caras que te ponen. Parece que les debes algo… y no es así. 

¿Por qué no echan un ojo las autoridades y nos dicen si es o no es tan necesario? Se ahorraría gasolina, se mantendrían en forma, cuidarían el medio ambiente... Por la noche que vayan en coche si quieren, puedo entender que hace más frío, es de noche, y puede que haya más acciones en esta zona tan transitada de León, pero por la mañana y hasta que caiga el sol, andando, o en bici… ¡y con casco, no sea que se suba de repente cualquier bolardo maldito y nos joda el cafetín!

jueves, 7 de noviembre de 2013

Destripando el 1984 orwelliano


Publicado en web del Club de Lectura Tempus y la web de AJ Tempus

En la Biblioteca de Villaquilambre, y no en la habitación 101, número copiado del despacho de Orwell en la BBC, hoy hemos charlado sobre el origen de la frase hecha de que algo es "orwelliano". Sociedad ¿futura? ¿ideal? a la que irremediablemente nos acercamos. Como si fuéramos el propio Woody Allen en el Dormilón de 1973, ese despertarse en un mundo diferente y futurista; destripamos el libro donde Winston Smith (como Churchill y la mayoría de ingleses) en la franja aérea 1 (antes llamada Londres) de un gran imperio, Oceanía, vive y modifica los artículos de la revista "Time" adaptándolo a la sociedad que le ha sido impuesta, y que nunca sale de una constante guerra (que está alejada del punto donde trascurre la historia y de la que incluso se piensa que podría ser inventada acelerando el sentimiento nacionalista) con sus países/imperios enemigos. Ahora con uno, ahora con otro, avisando a la población con pantallas en cada rincón, cada estancia, con vídeos propagandísticos al estilo de la URSS más comunista, con dos minutos de odio y euforia...

Hablamos del libro "Nosotros", de la vida de Stalin en "La corte del Zar Rojo", el destierro a Siberia en "Archipiélago Gulaj" y el documental "Asaltar los cielos" en el que descubriremos cuando veamos a Trostky en Cuba, en México, como amante de Frida Kahlo y asesinado por un español, Ramón Mercader, familia a su vez del promotor y causante de que los Rolling Stones tocasen en España. Ese país en el que luchó el propio Orwell y que dio pie al "Homenaje a España" y que ya sentado en su oficina, iría leyendo y descubriendo que la verdad de los hechos no era lo que recogía la prensa. Verdad manipulada, la historia la escriben los vencedores. Guerra es paz. Libertad es esclavitud. Ignorancia es fuerza, hermanos. La V de Vendetta como símbolo de los Aliados en la IIª Guerra Mundial, Stalin al puro estilo Big Brother y el juego de palabras de Trostky, que era realmente Bronstein y en el libro su imagen se llama Goldstein. El enemigo común. Ese que hará gritar a los burócratas condenados a una misma vida vigilada, mientras que los proles, pese a ser mayoría, serán incapaces, como animales que son, de asaltar el poder. Animales que sí que tienen su banda sonora de Pink Floyd en Rebelión en la Granja.

El mundo feliz de Huxley se ve en esta novela como un mundo más amable que en un 1984, cruel, más pobre, con ratas a punto de perforarte la cara, puras Crónicas Marcianas escritas en una Neolengua que en 2050 hablará toda la gente... Y lo que lees ahora, en este mismo momento, habrá desaparecido. Sólo quedará el sexto álbum de David Bowie, Diamonds Groups, hablando de una ciudad postapocalíptica...

miércoles, 6 de noviembre de 2013

La Utopía del Mundo Feliz de 1984


Orwell ideaba un estilo y modo de vida para 1984 muy diferente al que fue en la realidad. ¿O no tan diferente? Bombas nucleares… las ha habido, guerras constantes, también. Los gobiernos idealizan al enemigo con una imagen, una persona, una idea que se contagia entre sus ciudadanos. Un líder identificado, los presidentes de los gobiernos, Bush, Obama, un malo malísimo, Hussein, Bin Laden, los árabes, antaño los comunistas… pero así pensamos nosotros. ¿Por qué los capitalistas vamos a ser los buenos? 


La prensa está manipulada. Como en los Simpsons, adoramos al líder y vemos su forma en todas partes, hasta en las alubias. Famosos, cantantes, deportistas y actores pueblan las paredes de los niños, niñas y jóvenes con sus imágenes. Escuchas ilegales, control a través de internet, de correos electrónicos, de redes sociales… La televisión nos hace borregos. La radio, también. Los periódicos tampoco se salvan. Nos emiten y publican lo que interesa. Hoy en día nadie habla del resurgimiento de Indonesia tras el tsunami. O de aquella tormenta que asoló Nueva Orleans. En las minas de León queda el recuerdo de los familiares. De vez en cuando pateras, otras matanzas que nos alejan y promueven la idea de Siria y Oriente Medio llenos de problemas. Todo se controla, es sectario. También se paga por que hablen de ti. Manipulación… ¡Rebelión en la Granja que es el mundo, hermanos! El líder es bueno en esta Utopía llamada vida. El líder es sabio. Y si pensamos diferente, seremos los raros, los locos… los que van a contracorriente… ¿es así el Mundo Feliz que queremos?