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viernes, 10 de octubre de 2014

No digan Leonor... digan Terror...


No es por nada, pero hoy y adelantándose a Halloween, se ha presentado la figura de cera de la Infanta Leonor y qué miedito. Miedito chungo. No quiero encontrarla al fondo de un pasillo y que se la gire la cabeza 360 grados. Ni cruzármela cuando cae la noche, ni en un entorno de tapizado años cincuenta como todas las de miedo con muñecos asesinos. ¿No ven que es fea? ¿Quien es su autor? Habrá llevado trabajo, claro que si, horas y horas tras el encargo, medidas aquí y allá, ¡pero vaya mentón! Y ese cuello más gordo que el de Fernando Alonso. Los dientes... esa mirada perdida y desigual... Parece otra imitación de Joaquín Reyes, o la muñeca que no quisieron para filmar Anabelle... pero es que milagros no pueden hacerse, estamos hablando de otro Borbón, pero pero pero... Miedito para los próximos visitantes del Museo de Cera de Madrid, y no de la galería del terror, sino del espacio reservado a la Familia Real... Menos mal que ya quitaron hace tiempo a Marichalar...



miércoles, 11 de junio de 2014

Sube la mano y ¡¡gritaaaaa!!


No tienes trabajo pero lees en prensa salarios millonarios, o que Inditex baja un 7% su recaudación (y me pierdo en cifras). Hay una petición de que la gratificación a los futbolistas de la selección de fútbol vaya destinada o donada a comedores escolares, eso es tocar la fibra, qué buenos serían, son tan majos… ¿Acaso su objetivo no es ganar? ¿Por qué esa extra? ¡Extra para mí por aguantar si ganan de nuevo y su borrachera en directo y en televisión española!

Lees también que a una niña rubita, famosa por nacer, como el niño Jesús, la pondrán un sueldo más que interesante a pesar de que hasta su mayoría de edad no presidirá actos. Que llevará el título de princesa. No sabes si de Disney o de la época feudal. Lees más abajo, siglo XXI… ¡vaya!, país democrático, ¡vaya! Y algo de que todos somos iguales ante la Ley… ¡aleeee! Pues quien lo dice no lo es y ahora quieren blindarlo más allá de su reinado… ¡ale, así, pa´siempre! Sin consulta, sin votar, sin opción para elegir… relees… democracia…

Antes de cerrar el periódico lees los más de 400 mil euros que se llevan 14 personas en tu Diputación provincial. Puestos eventuales. Te dicen que a dedo… ¡ahhh, qué ganas de gritar…!


Con éstas diferencias te estás planteando abortar, pero no te dejan, escribir una crítica a algún medio, pero tienes miedo de las represalias. Piensas en viajar lejos, muy lejos, pero no tienes medios, así que echas cuentas para compartir tus gastos con otra gente con igual o similar destino, pero temes que también te multen por llevar a quien quieras en tu propio coche… 

Y para colmo, desde este jueves fútbol y más fútbol desde un país con tanto contraste… jueves de horror, de aburrimiento porque acabó la temporada de Cuéntame… ¡Ay Señor Señor!

martes, 9 de abril de 2013

Qatar, lejos de los españolitos de a pie


Una tras otra. Sorpresa tras sorpresa. Aunque apenas ya es sorpresa... Si bien hace unos días os dejaba unas líneas sobre la ética dudosa y nefasta comparativa de tres entrenadores de equipos nacionales, entre los que encajaron al sin vergüenza de Valero Rivera, hace un par de días me reafirmaba en mis pensamientos, en mi opinión. 

Resulta que a Urdangarín, en proceso judicial, no le quitan el pasaporte, (qué suerte tienen algunos) se puede pirar donde quiera, y ahora se va de ayudante a Qatar con el Señor de la ética Valero Rivera. Qatar, Qatar... ¡vaya, allí tiene amigos el Rey! ¡Los árabes siempre con el Rey! Amigo, amigo, amigo mío. Suena a cadena de favores, mira. Que Valero estuvo enchufado y le pintaron siempre arriba, suerte que tuvo, entrenar al mejor equipo de balonmano de los 90´s en una época en que el Barça arrasaba todo a su paso, lo condujo a ser amigo del, vaya usted, qué cosas, aquel entonces jugadorazo del Barça, Iñaki Urdangarín, que acabaría casándose con la infanta soltera de un Rey entrañable y sobre todo campechano. ¡Qué bonito! Campechano es la palabra. Campechano y amigo de árabes, sí, donde ahora envía a su cuñado, pero tú no digas nada, que ya soy yo el mal pensado. Vaya vaya. Una boda de relumbrón y de cuento de hadas. Eran tiempos de bonanza. Se vivía en una pompa como nunca antes tuvo España (bueno sí, aquel siglo de oro, pero eso fue hace mucho y ni si quiera era España). 

La burbuja se picó, empezó todo a investigarse y todos buscaron las pesetas camufladas en euros, y aquel tío alto, majo y rubio que todas las madres quisieron para sus hijas se descubrió como un listillo que utilizaba su nombre, renombre y condición para vivir mejor que el resto de españoles, que sobrevivían aún felices viendo a la monarquía como algo bueno, bondadoso y crucial para nuestra reciente historia. 

Dicen que la princesa no tenía ni idea de los negocios de su esposo. ¡Bendita condición del matrimonio! (Y mientras tanto Rouco bautizando a otro, a otro, a otro...). Haciendo hijos y más hijos, ¡pobre infanta! No había tiempo para ver las nóminas entre tanto viaje para esconderse en América. El tío campechano, el amigo de Corinna, el careto de los euros, sí, el mataelefantes africano… ese mismo al que le debemos frenase la revuelta de Tejero, los mandó para allá, lejos, fuera a ver si pasa todo… pero eso también se desveló, y entre unos y otros dejan en entredicho una vez más a su cuñado, a su hermano, a su hijo, Felipe, el heredero, haciendo bueno a quien primero abandonó el barco: Marichalar. Mira tú por donde... el feo, el tonto... sí sí... 

A ver si resulta que Tejero fue el único que echó huevos por cambiar el modelo de una nueva España, que recién salida de una Dictadura, puso a los mismos ministros de antaño a redactar la Constitución y constituir eso que llamaron Transición por camuflar que todo seguía, y seguiría, como mandaban los de antes… Llámalo X, llámalo Y, pero hoy en día, con lo que dicen, con lo que pasa, con lo que hay… más de lo mismo, apenas me creo nada, apenas ya hay sorpresas.

martes, 8 de enero de 2013

Hoy hablo del Rey. De los Reyes. De otros tiempos mejores


Vi al Rey algo mayor. Está hinchado. La medicina, ¡ay la medicación! ¡Hasta el Rey cae en sus redes! Le atrapa, le tiene, le engorda y le engranda esa papada tan borbónica. Don Juan Carlos dista mucho de aquella imagen de los colegios. Esa foto que colgaron tras la muerte del Caudillo. Mucho se habla de ese momento, de esa transición. No hablaré de eso ahora. Hoy hablo del Rey. De los Reyes. De otros tiempos mejores. 

Casualidades que tiene la vida, oye, pero mira que el Rey nació el día de Reyes, y romano él, se casó con una ateniense de la que no dijo ni mú, en su entrevista a los 75 años, y juntos, creo yo, o al menos fruto de unas veces, tuvieron tres sucesores. Conocidos y reconocidos. Como su vida y sus amores. Vividores de una farándula llamada monarquía, que perdura en días como hoy y en estos días que tan poco nos gusta, (o tan sorprendidos nos tiene); cuando hace apenas un lustro, vivíamos tan en paz, que apenas mirábamos el euro, los gastos, los costes… sin saber que estábamos en algo que llaman ahora “burbuja”. 

De esa manera vimos crecer el alfoz de nuestras ciudades, levantar monumentos casi sin sentido, aeropuertos, estaciones, ascensos y lujos, lujuria, las bodas de las infantas, la boda del heredero. Las otras bodas de los monarcas europeos. Una vida altanera y de poder, esas pamelas, esos bordados de prensa rosa… de coronas y chanchullos, de realeza y fantasía… y hoy nos retorcemos, sí, de dolor recordando aquellos tiempos… como el Rey con sus muletas, añorando cuando charlaba con Jaume Matas, cuando entregaba premios a Díaz Ferrán, a Carlos Dívar y a otros tantos… Cuando cazaba (y no se caía) con sus amigos los árabes, qué callado se lo tenía… ¡que engañados nos tenía…! y aquellas fiestas con Gafadi, ¿recuerdas? ¡Vaya jaimas en Marbella…! O aquel entonces, cuando ajustaba su coronación para cuando no estuviese Franco… ¡qué tiempos aquellos…! ¡qué felicidad, ese porte serio y esos tanques en Valencia! Y aún así dice que está mejor que nunca… 

¿Por qué no te callas… y dejas que el pueblo elija antes de dar número a Felipe?

martes, 22 de mayo de 2012

La Reina griega, el Peñón inglés y el Mataelefantes italiano


Crónicas de mi barrio, Savia nueva, Óscar Ronda /



Faltaba ella, Paca, sólo ella. Tan sobria y alejada del mundanal ruido. Siempre tan amable, en un segundo plano y silenciosa. Detrás del mataelefantes ella guarda la compostura siempre, elegante, repeinada y con un saber estar de auténtica reina. Lo es. Perdona, pero lo es. Enseñada para ello desde pequeña y educada en una familia exiliada por no dejarse apedrear por las piedras de una Acrópolis, que como la capital, está en ruinas.
Ella calla, va, ve y calla. Son por ella los puntos que ganamos de Grecia en Eurovisión…
La semana anterior silenciaron todos un aniversario de boda que ya todos sabemos que es más farándula que realidad y pese a quien pese el matrimonio es ficticio.
Fueron las bodas de plata y nadie dijo nada. Nadie celebró nada.
Paca, no está el horno para bollos… Supongo que una cena íntima y a correr. Bueno, el mataelefantes, con muleta y despacito. Nada de prisas. Un regalín y a dormir, en estancias separadas, como cuentan los de Telecinco.
Basura, pura basura… Pero… ¿qué pasó con la Reina, que algo he leído o escuchado?
Mira, Paca que te cuento. Que quiso ir a Inglaterra, a comer con su prima y estar presente entre las monarquías invitadas al banquete y glamur que la reina Isabel II mandó preparar por los sesenta años desde ella está en el trono. Pero quítate tú que justo hubo problemas con Gibraltar y pescadores españoles. Sí hija sí, de nuevo Gibraltar. Y como todo es tan cuadrado y metido en protocolo, dicen que sería un problema que surgiese alguna cosa entre pescadores y la policía gibraltareña mientras las reinas comen juntas. Ya ves Paca, no por los que trabajan faenando en el mar y pescando, sino por la situación tan vergonzosa que tendrían las comensales… También se habla de una visita preparada del príncipe inglés Eduardo al Peñón. No sé. Muy raro todo.
Gibraltar español, como dicen todos ¿no? ¿Por qué tienen los ingleses el Peñón todavía?
Políticas… Lo mismo dirán los de Marruecos sobre Ceuta y Melilla, Paca, no te calientes.
Ya… Escuché que el Gobierno había recomendado no viajar, y luego el propio Gobierno desmintió diciendo que eso es cosa de la Casa Real…
Vete tú a saber, Paca, que no sé si habrá sido mejor que no haya ido porque allí se juntaron con árabes y dictadores africanos a los que silbaron y protestaron. Fíate tú, que si nada hubiera pasado, entre ellos estaría nuestro Juan Carlos, planeando una nueva escapada…
Que no boba, que ahora quería quedar sólo, mandaba a Sofía y al final se le estropeó la fiesta, como un joven mozo al que dejan sólo sus padres un fin de semana…
No seas mala, Paca, no seas mala.
Yo lo que te cuento, que primero tuvimos discusiones con Italia. Luego problemas con Argentina. Luego con Bolivia. Echamos la culpa de la crisis a Grecia y ahora ésto con Inglaterra… ¿a ver si estamos llegando a una nueva guerra mundial?
¡Lo que nos faltaba!
Aunque ya me dice la vecina, que tranquila Paca, que antes, como siempre, nos pelearemos entre nosotros y con nuestro Gobierno en una guerra interna.
¡Ay Paca, eres terrible!


jueves, 19 de abril de 2012

Lo siento, me he equivocado y no volverá a ocurrir



Con pena, mirada cabizbaja, lastimero, dolorido, apenado, triste, avergonzado… y otros tantos sinónimos podría escribir en estas líneas, pero todos le hemos visto. Todos hemos escuchado su “mea culpa” y a nadie le habrán parecido indiferentes. A mí tampoco. Tanto significado en sus palabras, tanta literatura dejan sus letras, que no puedo hacer más que valorar o interpretar vagamente lo que dijo… ¿Y qué culpa tengo yo si soy un ingenuo?
Lo siento,
Dijo sintiendo la cadera, rascando su cintura después de su operación exprés al alcance de muy pocos. Esa atención médica, ese interés y última tecnología para una rápida y buena curación en momentos de recorte sanitario… ¡Ya va el tío con muletas!
Acaso sentirá no habernos avisado de que iba a África, ¿por qué iba a hacerlo? El es el Rey, ¿Por qué rendir cuentas a nadie? El PP dice digo y el otro dice Diego. Avisó y no avisó. Da igual, otra más, ¿qué importa? Es lo de menos, ¿o queremos también echar la culpa de esto a Rajoy? El pueblo llano se queja, la plebe clama al cielo. El Borbón lo siente. Pobre…
Puede que sienta no haber contado antes que su cacería la pagaba un jeque. Uno de esos amigos suyos de turbante y oro negro. Muchos defienden que en esas timbas se ganan millones y negocios de inversión. Que si la Meca, que si el Renfe, pero si es dueño de petroleras, ¿por qué al reino de Don Juan Carlos no le vende más barato?
Quizás siente no haber invitado a alguien más a la cacería, a algún parado, a algún joven de los que le quitan el sueño… A su esposa, o a la que dice serlo. ¿Qué más da? Es público desde hace años que el romano y la ateniense no encajan. Ella a la Pascua ortodoxa, y él a matar elefantes, ¡yeah!
me he equivocado,
Bueno, al menos admite que fue un error, y eso puede honrarle, pero recordando la foto delante del elefante, lo deshonra nuevamente. ¡Ay, vaya, ahora veo la de los búfalos! ¡y ahora la del leopardo medio en sepia…! ¡ay Don Juan Carlos, vaya disgustos me pega!
Equivocarse es de sabios, y además asegurar que lo que hizo está mal. Es una buena clase de moral. Quizás en Derecho, o bien en Doctrina tengan debate, aunque según está la Uni, mejor no salirse del temario, pensar en la próxima espicha y dejar que decanos y rectores se paseen con sus lámparas con flecos en la cabeza…
Puede también que se refiriese a que se equivocó al dar el paso y caerse, ¡vaya mala pata Don Juan Carlos! Con la que iba a liarse y la cagó con el traspiés. Y según anda de mal… ¿Cómo entonces iba a salir a cazar elefantes? ¿Le pondrían a Dumbo delante o saldría al monte con muletas? Ah, ya sé, ¡le llevarían a la sillita de la reina!
Y hablando de la Reina, puede que se equivocase en la compañía. Quizás no escuchó a la Reina y pensase que esa mujer que iba a Botswana era ella, y cuando quiso darse cuenta, ¡ay carayo, que es la princesa alemana! ¡Del susto se echó para atrás, tropezó y pum, que la ha liao parda…!
y no volverá a ocurrir.
Eso, estemos todos seguros de que no volverá a ir a cazar elefantes a África. ¡Ahora irá a la India!
También pudo decir que no volverá a ver a Corinna. ¡Ay Corinna, Corinna, qué aprecio te tiene Sofía! Los griegos entre ésto y lo de la Merkel, ¡vaya amor que tienen a Alemania! ¿Y Corinna? ¿Quién es Corinna? ¡Ay pobres ingenuos! ¡Ay si yo contase!
Aunque pensándolo bien, quizás quiso asegurarnos de que no íbamos a volver a enterarnos de sus salidas porque iba a reforzar sus mentiras, ¿o quizás su privacidad? Por eso no volverá a ocurrir. ¿Quién sabe?
O a lo mejor quiso decir que no iba a olvidar informar a todos de sus viajes y excursiones con jerifaltes asiáticos y la pompa marbellí. Y cuando digo todos, digo Gobierno y Casa del Rey. ¿Para qué contárselo a más? Nosotros bastante si vuelve a pasar algo, sino le creeremos tranquilín, relajado, con sus zapatillas de cuadros y su pijama de elefantitos, solito en su sofá delante de la tele, recordando sus disparos por África viendo Perdidos en la Tribu… ¡Quién fuera uno de los Merino!
Puedes leer mis artículos publicados en el digital leonés Crónicas de mi barrio desde AQUI.

miércoles, 18 de abril de 2012

La expropiación, el Ferrari de Botín y el Rey bailando el Waka Waka


Parece que Argentina, que le va la marcha, antes sulfurada con Inglaterra, quiere ahora enfrentarse con España, aunque más bien, con Repsol. Expropiación. ¡Vaya, vaya! Tratamos el asunto como crisis internacional y si bien destruirá trabajo en una empresa española, sigue siendo eso, una empresa, y no nuestro Gobierno.

Y no me digáis que no, pero empresas grandes, con directivos en Madrid, junto al Gobierno, esos que salen en la foto exquisita, comilonas y edificios grandes parecen decidir sobre el futuro de una nación, asumiendo sus noticias como eso, de interés nacional. Y va la prensa y los hace caso.

El dinero de los españolitos, que pagan una cuota que antes era gratis pero que ahora se cobra si no tienes ciertos servicios contratados en el Banco de Botín, se va con cada derrape de Ferrari. Pero no sólo en los coches de il cavallino rampante, sino en los McLaren ingleses y en el patrocinio de esa farándula de la Fórmula 1, siendo uno de los deportes más caros y sólo para ver si Fernando gana o no… Todos a una, como Fuenteovejuna. Haremos como las tribus y pueblos africanos, que dejan sus ahorros para costear el pago del vecino joven más fuerte que se jugará la vida cruzando en cayuco el estrecho e intentará conseguir un dinero que enviará a su aldea.

Y ya que hablé de África, va el rey y se cae. ¿Y si no llega a caerse nos hubiésemos enterado de sus correrías? Y la Leti que podría habernos dado la noticia en el Telediario si no hubiese metido el braguetazo… Y la Reina que lo ve de pasada, como de visita en cualquier colegio, después de meterse un cordero como manda la tradición de la Pascua griega, o yé como dicen desde la R.A.E… Y Froilán que sale de la Clínica comiendo un Frigopie… y Marichalar sin hacer un gesto... Y la gente pensando si Urdangarín participará en Atrapa un millón… ¿Y el rey en el estreno el miércoles de Perdidos en la tribu con la familia de León? Ya veremos. Al menos no se habla tanto de la prima…

sábado, 14 de abril de 2012

¿El Rey de baja? ¡Nueve días y República!


Murphy estaría de celebración. Una vez más se cumpliría otra de sus leyes. Y es que no hago más que levantarme y poner la radio para escuchar algo del Rey. Algo habrá pasado. La italiana estudiando, no sabe nada. A ver en la tele. Alonso sufriendo, sorpresa de Vettel. Sorpresa de Rosberg. No, eso no me interesa, yo quiero saber lo del Rey. Recurro a internet. ¡Ay qué haríamos sin ti! Facebook primero, eso siempre, chavalitos. Ahí está, una amiga gallega y republicana hasta la médula escribe “que te chame e che digan ¿sabes lo del rey? Que estaba cazando elefantes en Botsuana y se partió la cadera por tres sitios”. Justo, algo ha pasado. Busquemos info más real, nunca mejor dicho. Mientras carga uno de los grandes, ahí está otra más de Froilán, el nuevo helado frigopie con el agujero… Ya está. ¡Carayo, tú, que el rey posa con un elefante muerto!

Por tres partes, por tres, debieron ser más, pobre elefante. Otras fotos vi con búfalos, qué vergüenza, tío, qué vergüenza. No voy a cuestionar lo mal que anda ¡y el tío se va de cacería! Bueno, eso no lo dicen y las fotos son de hace años, pero creo que no estaba ideado como un viaje de Estado. ¡Y lo que cuesta ese safari! Ya sé, quizás se durmió y cayó en medio de la selva al no pegar ojo por el desempleo juvenil. Claro, ahí está la clave.

Tirado en el sofá tengo que aguantar las preguntas de la italiana del por qué de conservar la monarquía. “Nosotros no la tenemos” lo sé y rápido contesto “Vuestro supuesto rey cantó y ganó el concurso de San Remo”, “Sí, lo sé, el vuestro también hace gracias, ¿no?”.

Murphy seguiría riendo. Lo de Urgangarín agua pasada. Marichalar ¿quién era ése? Froilán y su disparo, la Reina “pasando” la Pascua con su familia en Grecia y el Rey con su cadera. ¡Y justo hoy, celebrando el 81º aniversario de la IIª República! Ya dice mi amiga que no hace falta que nos peleemos por traer la IIIª, que los Borbones se encargarán de su propia extinción.

PD: Si hay recortes en Sanidad, Educación, Investigación… y reformas con el fin de mejorar y adaptarse a mejores tiempos ¿por qué seguimos pagando a un rey, mantenemos a su familia que no para de darnos disgustos, le reímos sus gracias y hay que pagarle encima su baja por una actividad de recreo? Serán, dicen, más de cuarenta días de baja y con eso pienso yo… Nueve días, nueve dice Rajoy que basta para estar baja, y podremos echarle, que para eso somos quienes le pagan. La cuenta ha echado a andar. ¿O no dijo él mismo que todos somos iguales ante la ley?


Éste y muchos más artículos en mi sección del digital Crónicas de mi barrio.

viernes, 29 de abril de 2011

Hasta que la prensa os separe

Qué cercano y a la vez tan lejano queda de algunos de nosotros la majestuosa y tan seguida boda de mis coetáneos “el hijo del orejas” y “la Kate”, como escuchaba esta mañana tomando café en Villaquilambre. Duques ahora de Cambridge, y comiendo con un grupo selecto elegido en parte por la Reina Isabel II, no tendrán el típico baile de desmadre don un corro y una línea con todos los parientes ya casi jubilados bailando el Coyote Dax o el popurrí interminable de Manolo Escobar. Asi que lo dicho: no creo que estén a estas alturas bailando el Paquito Chocolatero con un vaso de tubo en la mano.

No creo tampoco que haya pasado el Señor Middleton repartiendo puros, o Pippa, la hermana, dando detalles de escayola. No se habrá puesto la abuela una rosa del centro floral de la mesa sobre la oreja mientras se entona un "Asturias patria querida". No habrán tenido más borrachos que el Príncipe Henry, a falta de Ernesto de Hannover, o esos gritos de "viva la novia", "viva la abuela del novio" o "que se besen que se besen". Bueno, esto quizás sí.

45 minutos de retraso protocolario fueron los que estuvo el novio esperando a la novia. Tiempo suficiente para aburrirse y saltarse las normas para charlar con los amigos una vez llegó al altar. Hombre, el retraso era obligado, no había problema de tráfico para ella y se sabía cuando iba a llegar...

Tampoco llovía. Pobres Felipe y Leticia, el aguacero que los cayó en la suya. Yo aquel día estaba en otra, pero a los pies de la Laboral, en Cabueñes. Sin tanta pompa ni tanta flema inglesa. Tampoco había pamelas o cornamentas como la que llevaba una hija de la Ferguson, y al menos había más ambiente familiar que en la Abadía de Wensmister.

Viendo las imágenes de la boda y en este primer análisis sólo queda desear buena suerte a los recién casados y augurar un futuro más placentero (al menos eso parece según el tiempo de noviazgo y el casarse por amor) que el de buena parte de la familia real inglesa, que entre escándalos, bodas, separaciones y prensa rosa, más circense parecen los Windsor que los Aragón.