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lunes, 27 de mayo de 2013

Aire limpio pero insano

Hace unos días se ha publicado el Informe de Calidad del Aire de Castilla y León del año 2012 donde se refleja que no se ha superado valor límite alguno de protección de la salud en la Comunidad por quinto año consecutivo, fíjate tú… y que de ello se alardea desde la Consejería de Fomento y Medio Ambiente.

Analicemos…

Que el aire es bueno será en parte porque no se emiten demasiados gases contaminantes al aire. Que dichos gases, humos y vertidos químicos no salen al aire porque no hay industria en esta nona provincial comunidad de dos regiones diferenciadas. Que al no haber a penas industria se carecen de grandes corporaciones y empresas con grandes números de personal. Que dicha carencia se traduce en menor población, agrupada la mayoría en núcleos urbanos que trabajan en otros servicios no industriales, oficinas, comercios… y que la carencia de población conlleva a crisis, menores ventas, e incluso, cierres. Que al no haber dinero no se invierte, no se gasta y la pescadilla que se muerde la cola no cambia según las estrategias políticas de recortes, cuando habría que apostar por lo contrario. Que se respira aire limpio, sí, pero no sano. La crispación social lanza al aire protestas y palabrerías. Gritos y voces. Malestar general y violencia, con una deriva que zozobra hacia el futuro. La falta de una apuesta fuerte por la inversión en industria en nuestra comunidad de un modo equitativo, sin importar del exterior tantos productos, como hacen otras y nadie parece darse cuenta, y sin unas agrupaciones tan bastas de terreno pretendiendo capitalizar uno o dos núcleos daría con parte de la solución.

Quizás así la crispación frenase sus aires impuros, pero la calidad del aire no sería tan buena… por tanto, ¿qué queremos?

miércoles, 15 de mayo de 2013

España: Marca "X" en la Iglesia, reza mucho mucho y olvídate de la Ciencia


Que el mejor joven físico experimental no tenga espacio en España es normal. Estamos sobrados. La inversión en ciencia es total, somos la envidia de Europa, y eso de fuga de cerebros no es más que una peli… Parecemos la URSS en esos tiempos en que la imposibilidad de patentes desalentó a los pensadores y creadores comunistas, que veían que mientras ellos habían de compartir, sus colegas norteamericanos se forraban tras un invento que ellos tenían mucho antes en sus manos.

En España, cierto día de no hace mucho, se desestimó colocar la “x”, ahora que estamos en periodo de declaraciones de rentas y esas cosas (quien puede y tiene algo que declarar), en fines científicos, y se permitió y se bombardea en radios la “x” para la Iglesia, quien a su vez recibe ayudas del Estado, toma, como la Ciencia. Sí, igual… Bueno, pensándolo bien… si la Jolie fuese española debería de haber rezado al Cielo para que no la entrase el cáncer en vez de someterse a cirugías. O sí, mira, en España, la Aguirre tenía que haberse encajado la mantilla, al estilo Cospedal, para lo suyo, en vez de ir al Hospital. Sería lo normal en estos casos, ¿no?

Diego Martinez Santos saltó a la fama esta semana con el hecho de que no tiene lugar ni cabida en España, pese a trabajar en el Laboratorio Nacional de Física de Partículas de Holanda, el Nikhef, en una universidad de Amsterdam formando a futuros estudiantes de doctorado, y sabiendo que pasa su tiempo en el CERN… maldito Bosón, que no Bolsón… Asquerosos hobbits… ¡Qué mundo, qué tierra, qué España, y olé! Amén.

jueves, 22 de noviembre de 2012

Baja de la nube y date un paseo por la calle, Mariano


Publicado en www.diariodigitaldeleon.com el 21/11/12. Savia nueva, Óscar Ronda.

Alardeo de saber poco, pero aun sabiendo, menos entendería. Quizás viva mejor en la ignorancia del becario, como me dice mi compañero de trabajo, y quizás tenga toda la razón.

Ignorantes. Ignorantes debe ser lo que busca el Gobierno. Si no, no entiendo el por qué de tanta reducción en Educación y no en ayudas a Bancos. Si tienes dinero accedes a centros mejor preparados, cualificados y optas a esos másters de universo que dan paso a llevar esmoquin y codearte con los de arriba. Si no, siempre faltará algo. Todo eso a no ser que seas hijo de algún famoso o empresario adinerado, y automáticamente heredarás la tierra entera, sin saber nunca lo que se cuece en las calderas del Titanic.

Enfermos. Recortando los servicios y haciendo pagar ciertas medicinas. No está mal no, pero hay casos y casos. Aquellos que cotizan a la Seguridad Social y ahora comprueban que no les canjean su trabajo por las medicinas que bien pagaron se sienten defraudados, engañados y molestos. Los ricos tendrán acceso a clínicas privadas, con médicos especialistas y habitaciones individuales. Calidad de bienestar. Los demás, apilados en pasillos de Urgencias esperando más de seis horas en que te den el resultado de un maldito análisis de sangre para confirmarte que sí, que estás malo. Eso que ya sabías, por eso fuiste al matasanos…

Con un país en venta, a saber. Que a los pobrecillos que se juegan la vida cruzando en patera y saltando la valla de Melilla o Ceuta los miramos de reojo, esperando que los devuelvan a su país sin mayores miramientos. Que no tienen derechos. Que no son españoles. Ni medicinas ni ná. ¡Fuera! Que vienen a robar o a vender discos y bolsos. ¡Que no! ¡Que nos quitan el trabajo, y mira cómo estamos! Nada. A los ricos, en cambio, a esos que tienen dinero, que pueden comprar un piso caro, les abrimos las puertas, les damos la ciudadanía, les saludaremos por las calles... Les daremos sanidad, derechos, protección. Serán nuestros amigos, y así España será intercultural.

No digo que los anteriores fueran dioses y que todo lo hiciesen bien. Ni que los demás de la oposición llegados al punto de gobernar no hicieran estas cosas, pero Rajoy, Mariano Rajoy, vaya añito nos estás dando. Dicen por ahí que sólo quedan tres, pero vaya ritmo que te marcas. Sólo he hablado aquí de tres ejemplos. Educación, Sanidad e Inmigración. Sólo tres, y un poco por encima. Quizás no quiero ahondar más en cada uno. Quizás no sepa qué más contar. ¿Indignado? Un poco, sí. ¿O mucho? No sé tú, Mariano, pero miro alrededor y veo cada vez más pisos en venta, en alquiler, tiendas que cierran, amigos que emigran, pobres por las calles, viajecitos que te miran pidiendo un euro y se te cae la cara de vergüenza o de pena. ¿Qué está pasando, Mariano? Un año, señor Presidente, un año y está la gente revuelta, España en el punto de mira… Quizás sea momento de sentarse y mirar a España. Dejarse de tanto viaje por el Mundo y sentarse en la Moncloa, su señor Palacio, y ver lo que pasa en España. De darse un paseo por la calle, de acercarse al ciudadano para que no lo vean alejado de toda realidad. Porque usted no está alejado de la realidad, ¿o sí? De un paseo, señor Presidente, baje de la nube y de un paseo. Quizás así se entere que la crisis y los recortes no están donde le dicen o le hacen saber. La crisis está en la calle. Y la crisis la sufren las personas que pasean por ella, que viven en ella. Y esas personas y esas calles son nuestra España.