jueves, 9 de septiembre de 2010

¡Uf, qué lío!

Está en la prensa que los mineros del norte de León y sur de Asturias andan revolucionados. Cortan carreteras, quitan barreras, queman lo que pillan de camino (espero que no los bosques, que vaya verano que llevamos). Vi una instantánea de un conductor desde su cabina, parapetado por su gran volante pidiendo clemencia ante un minero a punto de soltar una piedra, con el brazo ya en tensión. Así, pum, como si el gran David de Miguel Ángel lanzase ya la piedra para dar a la luna de Goliat.

Si que la andan liando, si.

Zapatero dice “dice” y “donde dice dije dije Diego” y nada se soluciona con el carbón. Sólo destrozos y más destrozos, y los autobuses tienen que bajar Pajares, como los de línea que paran allí, en Flor o en Puente, como si volviesen de Rodiezmo, porque el Huerna está K.O. Por cierto, qué caravana y cruz bajar un puerto detrás de un bus, de dos, de tres… de más de veinte que me crucé el domingo, y más allá, por Busdongo y hasta el cruce del Casa Ezequiel más de cincuenta, no exagero, y casi todos con gente y pañoleta roja, de los sindicatos, que andan a lo suyo preparando la huelga general, como si viniesen de San Fermín. Y hoy en Vistalegre... ¡ole!

Si que la andan liando, si.

Y es que vaya la que se está preparando con el tema de los toros. Unos dicen que si. Otros que no. Dejan autonomía a las autonomías, y aquí nadie sale al ruedo. Los protaurinos sacando más y más ooooles y capotazos a las leyes. Y los antitaurinos, desnudándose a las puertas de las plazas, manchándose de ketchup y mercromina y haciendo el paripé ante los medios y culpando a los políticos.

Si que la andan liando, si.

Y ahora llegan las elecciones locales. Y se respira aire y nervios. Los azules porque quieren dejar de ser la oposición y quieren dar el golpe desde abajo. Los rojos porque dicen que se está saliendo ya de la crisis y atacan con una reforma laboral sin mucho apoyo del pueblo. Los rosas porque buscan ser alternativa a lo de siempre, y en cada pueblo, grupos y clanes familiares, alzarse con algún puesto para los plenos, que reportan los votos necesarios para poder gobernar y hacer pactos con aquellos a los que un tiempo atrás se juró la guerra.

Si que la andan liando, si.

A ver si Obama termina de sacar a sus tropas, y los demás siguen el ejemplo. Que si infiltrados matando por unos. Los de allá sacrificándose por el otro. Y la religión cruzándose por el medio de un oriente con israelíes y palestinos, afganos con territorio que dicen kurdo, iraníes con bombas atómicas… no alcanzo a ver por allí una solución. Amén.

Si que la andan liando, si.

Tendré que echar un par de rezos. Eso si aún se estila, porque viendo el panorama de abusos, de pederastia y de perdones e inclinaciones que hace el Papa, que por cierto, no me extrañaría que tuviese pronto que usar el papamóvil de Wojtyla, será lo único que pueda hacer, porque sin trabajo, sólo queda meterse cura, que los andan buscando.

Si que la andan liando, si.

Al menos tendría un trabajo fijo, una serie de fieles y seguidores, sobre todo mujeres y sin marido, una empresa con gran historial y en boca de todos, que no necesita de carteles ni publicidad, trabajaría bajo techo, en una instalación toda para mi, me tendrían respeto fuera y dentro, en la calle y en los bares, y me respaldarían y darían propinas por la gracia del Señor… y con suerte llegaría a fin de mes cantando misas, tocando las campanas ¡y viviendo como Dios!

Si que hay lío, si.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

La misa, o dónde encontrar a las viudas al caer noche

“La misa es una fiesta muy alegre, la misa es una fiesta con Jesús”. Así cantábamos en el colegio cada semana, dando palmas, con un par de monaguillos, o cuatro, y un Padre Sánchez Castro poniendo firmes a más de cien chavales que pronto dejaríamos de ser niños.

Cuán diferente son las misas de adultos a las del cole. ¿Una misa es una fiesta? Vale, no tenías mates, te juntaban con otras secciones, veías a las chavalas de otras clases, ya cansado de ver siempre a las mismas ñoñas y pijas que sólo buscaban que gustar a los de cursos superiores… Ahora las misas son congregaciones de luto y jubilación, de tembleques, palidez, mandíbulas sin casi dientes, susurrantes en momentos de silencio, esos de muestra de la ostia al cielo ¿qué rezan las viejas ahí?. Cantando antaño sintonías de comida, “fritos fritos fritos, fritos de maíz” de aquella, jeje, que risas y qué mal porque te lo cantaban al oído ya en la fila para comulgar. Menos mal que César Ramos y su legión de guitarreros cantaban y podíamos hablar un poco y se camuflaba el barullo… Cabos de año, segundos aniversarios, enésimos… recordando a difuntos con una mayoría de viudas espectacular... con un cura viejo, más bien gordo, calvo o canoso, que apenas puede hincar la rodilla en el suelo para la genuflexión y lo único que hinca es el codo con el brindis de la sangre de Cristo. Y digo yo, si nos invita a la cena y nos da pan, ¿por qué no reparte a los fieles un traguito de su sangre?

Otro momento particular en misa es el de la lectura. Con fieles de extrema religiosidad, que se ofrecen para salir a escena… es decir, al altar, a leer y buscar el texto entre cientos de separadores de colores. Un atril para políticos, un parapeto para los curas de antaño, esos que bajaron de los púlpitos colgantes junto al coro (siempre para estar sobre los fieles). Son también esas personas que, con el cura fuera de escena, vistiéndose para la ocasión con los colores que marca la moda, llevan la voz cantante en el rosario, avemariapspspsps, dios te salve maria pspspsps. Eso es un rosario. Sabes cuándo empieza, pero no sabes cuándo acabará…

Tras la lectura se levanta el cura y con él todos los fieles. Ahí va la lectura de una carta de alguien a alguien. En aquel tiempo… vino Jesús a no se dónde y dijo… Aventuras y pequeños cuentos y ensayos de la vida de Jesús, a los que puede hacerse un seguimiento novelesco, culebrón sin tele, o con tele, como en muchas iglesias de columnas gruesas, de planta de cruz que no ve al cura… y muchas ya, amplificadores de audio repartidos por las paredes. Palabra del Señor. Esa cesta con donativos…

El momento de la paz da para mucho. De niños nos golpeábamos y pellizcábamos sin que nos viese el cura. Ahora tus manos sudan, las das a los lados. ¿Te giras? ¿Y si el de delante no se gira a darte la paz y tú si que te giraste al banco de detrás, eres un inquieto? Momento que aprovecha mucha gente para otear quién hay. Al igual que con la comunión, un paseíto y alzo la vista para ver si está ésta, o vino aquella… o no sé qué la habrá pasado hoy a la otra para no haber venido…

Comulgar de la mano del cura, que ha estado (y que yo haya visto) tocando la mesa, la llave, el libro, la rodilla, el cáliz, mi lengua… ¿O comulgar haciéndole poner la olea sobre mi mano y de allí yo ya la meto en mi boca? Qué dilema. Sigue habiendo pasado por su mano… y además pasa por la mía, que he tocado a los de mi banco, a las de atrás, a las de delante, el banco, sujeté la puerta para entrar, cogí un folleto del Domund…

Momento silencioso, de reflexión, y de podéis ir en paz. Los hombres ya habrán salido, porque casi siempre se quedan atrás o en el coro formando a veces algo de alboroto. En el cole salíamos por filas. Momento interminable aquel… de empujones, de rodillazos…

Encuentro en la puerta, besos, no te había visto (directa a confesión: ya la vió una de las veces durante la gimnasia de arrodillarse, de pie, que se giró para atrás recogiendo la falda al sentarse en el banco), pues hace más frío fuera que dentro, yo tengo los brazos helados, ha venido un tiempo muy malo, no somos nadie, ya ves, pachucha, ¿y tú? Tirando, no vale una pa nada, y mañana es el cabo de año del marido de la vecina de mi prima la que una vez viste, ah si, vendré entonces, pues venga que ya está oscuro y tengo que hacer la cena, hasta mañana.

martes, 31 de agosto de 2010

Se abre la veda

El gol de Llorente abrió una nueva temporada. Una liga con nuevas ilusiones, con nuevas caras. Ahí vienen los guapos de un equipo, esas estrellas de poster y portadas de carpetas, esos entrenadores de cabecera y titulares de prensa, de palabras llenas de doble sentido aquí o allá, depende. Ahí están los otros, esa marabunta de jugadores a los que no llaman jugones, pero que llenan las plantillas de tabla para arriba, alguna sorpresa habrá; y esos otros, pobres, que siguen luchando por sacar un punto, tres puntos, la cabeza fuera de esa línea roja, o ese farolillo.
Nombres propios, motes, sin apellidos internacionales y otros como Erasmus en España…
De nuevo las quinielas buenas, no las del mundial, de nuevo éstas. Uno equis dos, no hay pleno. Transistores de paseantes de fin de semana. Domingueros con la radio en la mano y mujer y vecina a cinco pasos. Auriculares de trenes, sintonías de gol en los coches que pasan por las calles con la ventana bajada; y yo en el semáforo, buscando el autor o quién… ¡que no sea a mi equipo!.
Presidentes fardando de camisa y traje quién sabe si no de Lefties, gordos, sin puro ya pero de barriga repleta. Comilonas con los vices, secretarios y otros adjuntos, pelotas de corbata que suman un punto más de enfoque en el palco. Periodistas, cámaras, antenas, emisiones, reportajes, programas… todo está a punto. Todo ha arrancado. Todo desde la primera vuelta del Rey en manos de un colegiado de doble apellido y una escuela, que será criticado por ti, por mí y por todos mis compañeros. ¡Qué malo, uh, fuera!. ¿Pero no lo viste? ¡Es imposible no haberlo visto!. ¿Cómo que fuera de juego?
Jugadores, mercenarios millonarios de hoy en día, besucones de escudos que cambian al mínimo interés de otros colores. Rajadas descomunales, problemas de indisciplina, broncas de vestuario, charlas de qué estamos haciendo o no nos confiemos…; amores de padres de benjamines, ídolos de alevines, héroes de infantiles, querer ser de cadetes… lo que era y quién soy de aficionados...
El balón echó a rodar, y Llorente ya me creó la primera incógnita. ¿Qué vendrá después?

miércoles, 25 de agosto de 2010

De aquí y del otro lado

Saltó el amigo León de su sofá cuando escuchó lo de la liberación de los voluntarios secuestrados. Cada semana se había manifestado y pensaba que “bah, para nada”. Sabía que en la ciudad de su nombre también se manifestaban de manera similar, pero sólo cuando había maltrato y violencia de género. Se juntaban unos cuantos, algunas caras de políticos, foto, manifiesto, pancarta y para casa. Otro lazo más en el balcón del edificio de la Diputación, ese junto al de Botines, qué bonito... normal, era catalán, y de un tal Antonio… ay, suspiro...

En Barcelona había más gente, y últimamente se había escuchado que habría liberación. Pero no acababa de llegar. La Plaza del Rey, (ay su otro reino) se quedó en alguna ocasión pequeña y le vinieron muchos recuerdos y lluvias, chaquetas mojadas y gorros de esquimal, siempre vivido en estos nueve meses de angustia, de tristeza y pensamientos por querer saber dónde, por qué y qué pasaría. Faltó solamente esos días que había visitado León, invitado a gastos pagados por su amigo Antonio, tocayo del otro; amigo pudiente, amigo de sus amigos, de zona exquisita, romántica y ambiente cool, que lo pedía de venirse para siempre a orillas del Bernesga.

Más tarde vio la tele. Ahí salían en helicóptero, con sus mujeres; pronto llegarían al Prat, había que ir a recibirlos; y de paso volver a la tierra de su nombre, quizás ya se habrían iniciado las obras del tranvía, qué atropello de recuerdos, ay otro recuerdo más de Antonio… si; volver, volver y quedarse en la tierra patria del gobernante que lo daba libertad de ser, la tierra donde estaba su amor.

martes, 17 de agosto de 2010

El árbol de la pa-ciencia

Dijo el cuervo que aquí habría un aeropuerto. Un aeropuerto de emblema patrio. De esos de talón y firma porque tú lo mandas. De esos que traerían otras aves, otros insectos, y un futuro a ese árbol. Y aquí tiró los trastos.

Estuvieron los grajos por ahí encima, siempre jodiendo. Picaban grano de aquí, lo tiraban allá, y el cuervo siguió adelante. Una lechuza emparentada con las gaviotas se hizo cargo de cumplimentar lo que el cuervo dio a su árbol pero atacada por las golondrinas locales, esas que esquivan y giran bruscamente, lo cayó. Abajo una golondrina herida a la que nadie entendía por su raro cantar, sufría víctima del holocausto de la copa, y pronto los buitres irían a por ella. Los buitres, si, esos carroñeros que rebuscan de animales muertos, y este árbol bien los daba. Los buitres cogían los restos y los esparcían por su río, valle y playa fluvial, allá por doquier, todo con tal de que la carroña no quedase para otros. Creo que los buitres y los grajos en parte eran amigos…
El cuervo mientras iba y venía oteando y en cierta ocasión luchó contra pájaros carpinteros y cigüeñas, esas aves que trabajan por sus casas, por sus nidos y familia. Incluso se quedó sin volver a su nido como hacía cada año, porque éstos se hicieron fuertes y temió por seguir adelante en la copa de su árbol. Ya entonces había empezado a sacar los ojos a toda ave en ese tronco y a cortar las alas a esos otros que empezaban a volar.

Hace unos días pió que su rama aeropuertaria estaría lista cuando empezase a caer la hoja, con lo que golondrinas, grajos y rapaces se empezaron a alterar, quizás pensando en la solución para el invento del cuervo y para que al no darla, como parecía ser, peligrase su destierro y migración a otro árbol donde cantar y darle al pico. Ya se sabe, en primavera habrá nuevos huevos y para ello muchos ya están bailando y mostrando sus colores.

jueves, 12 de agosto de 2010

El cuento de la lechera

Juanjo se levantó ésta mañana sobresaltado. Era como si en su último sueño hubiese corrido algún peligro hacía unos instantes. Aún así, siempre cuidadoso, se calzó las mismas sandalias que le habían acompañado desde aquellos campamentos de adolescentes en las playas de Galicia y se escondió varios minutos en el baño, saliendo después silbando con una toalla ya apenas sin felpa en la cintura y el pijama en una mano.

No le vi más hasta llegar a la cocina. Metió el pijama en la lavadora heredada de su tía abuela la rica y pronto se hizo un sandwich. Una loncha de jamón york de oferta y sin queso. Cosas de la crisis. Con la boca llena cantaba con la mirada perdida en la ventana esa del chinazo. Había un brillo en sus ojos. Bebió el tazón de leche que acababa de servirse más bien templada, con 4 granos de café del fondo del sobre. Dos cucharadas de azúcar duro a cambio de endulzar un día que prometía histórico. Hoy empezaba a trabajar en una nueva obra. En un servicio contratado por el Ayuntamiento de su ciudad que había resultado contradictorio y del cual se había nutrido la prensa local en los últimos meses. Que esto aquí, que va por allá, y un sinfín de anomalías, que bien un periódico afirmaba, y el otro lo desmentía. Así desde que habían dejado lo del Aeropuerto sentenciado y más o menos en marcha. Ahora Juanjo entraba en una cuadrilla de contrata entre empresas y el consistorio. Ni siquiera tuvo que pisar las oficinas de la avenida, y había accedido gracias a su primo el rico, que había trabajado con esa empresa y llevó el curículum allí donde pocos o contados, llegan.

Esto era ilusionante. Un nuevo trabajo por el que tenía un nuevo mono, y unas nuevas botas. Quedaría de pasar su primo a buscarlo, pero éste no llegaba.
Presa del pánico, viendo bien entrada la hora de trabajar en su mítico e inagotable Casio, y sin noticias de Ramiro, Juanjo cogió el móvil, pero mierda, no tenía recarga y tampoco recibía más anticipos. Algo habría pasado… Recogió los restos del desayuno. Hizo la cama y sacó un pijama nuevo para debajo de su almohada. La casa no era gran cosa, pero era lo que había podido alquilar a duras penas con el sudor de su frente, y ante el próximo fin de paro, no le quedaba otro remedio que apuntarse a lo que fuese, si no quería regresar al pueblo con sus padres, hermana y cuñado, ¡dios cómo odiaba a su cuñado...! Prefería seguir ahí sin poder traerse a su novia a vivir consigo. La ciudad cambia Juanjo, y tú formarás parte de ese cambio. Y el pueblo había rozado su tentativa.

Juanjo estaba ilusionado. Formar parte del cambio de un lugar es algo increíble, y él ahora estaba a punto de hacerlo. Con este trabajo y varios meses aseguraría el alquiler, traería a su novia y quizás sacase algún chapú este tiempo. Con lo que estaría trabajando pasaría la crisis y lloverían las ofertas en esos pisos y ese barrio a medio hacerse a las afueras. Juanjo corrió a la salita. Había dejado allí su móvil. Juanjo, escucha. No pasaré a buscarte. Han cancelado la obra. No hay trabajo. Pásate por la oficina que tenemos que firmar el finiquito.

Todos los sueños al traste. Una ilusión cortada de arriba a abajo. Firmaría un despido por un trabajo no realizado, y mañana, vuelta a las colas del paro. Pensó en su novia. Pensó en sus padres. Pensó en nada. Pensó en el Alcalde. En los técnicos. Pensó en los periódicos, en la radio, en la tele... Pensó en el cuento de la lechera, porque él fue el lechero durante un tiempo. Pensó en en en…

martes, 27 de julio de 2010

¿Por qué podemos decir Mare Nostrum?

En la última semana ha habido movimiento en el mapa europeo aegeero, y esto es lo que os cuento, amén de que en AEGEE no hay fronteras y aqui utilizaré limites y nombres de países, mal hecho, porque todos somos uno, pero bueno, asi será más fácil de entender. Y lo que hablo será del Network, refiriéndome siempre a Europa, que al fin y al cabo, es para lo que curramos y a donde dejamos nuestro tiempo libre, que a veces es mucho... veréis...

¡Lo primero de todo es decir que sara es una crack! La comenté el otro dia de responder un mail de la Network Commission list donde la nombraban y ha respondido como una auténtica fenómena, con lo cual no me queda más que arrodillarme y postrarme ante la jefa máxima de Europa!!

Me explico…

Los Netcoms se reparten Europa como una tarta, este pa ti este pa mi. Los Netcoms son elegidos en el Ágora. Pero hay otra figura que son los antiguos Supersubcommies, ahora llamados Netcom Assistants, vease mi puesto actual, que dependen de Netcoms para ayudar en otros territorios diferentes geográficamente al que poseen los Netcoms, por ejemplo, sara es Netcom de España y Portugal y yo soy su Netcom Assistant de Grecia. Los 3 paises dependen de Sara Vierna al fin y al cabo, aunque ella ha de realizar unicamente el monthly report de España y Portugal. Yo de Grecia. Hasta ahí, todos los sabiamos, wo wo wo.

El Netcom de Italia + Malta (que siempre me recuerda al 12-1) era Alfredo Selletti (no se escribe asi pero bueno). Él salió elegido para el Comité Director que vive en Bruselas, asi que para estar en el CD tenia que renunciar al cargo de Netcom. Y renunció. Con lo cual se necesitaba que alguien se hiciese cargo de las sedes italianas. Junto a Alfredo, estaba un chico de Malta, Pierre Vasallo Delarossa (o similar) que le ayudaba tipo Subcomie (vease aqui Soraya, Alberto, Catarina, Coral, Miguel y yo mismo con León). Al quedarse sin jefe, se necesitaba hacer algo. Así que se lanzó una open call para buscar candidatos a Netcom Assistant para Italia+Malta12-1, y el unico candidato fue Pierre.

Pero claro, un Netcom Assistant no puede actuar solo, sin jefe, ya que los Netcom Assistant somos elegidos por la propia network comission y no tenemos posibilidad de voto en asuntos esféricos, y no nos quieren y tampoco nos ponen en la web, y estamos en el lado oscuro de la Fuerza... asi que eso, que me enrrollo, que se buscaba un jefe = Netcom para orientar a Pierre.

Visto ese llamamiento, escribí un mail a Sara diciendo, mira Sara, el chico este será el responsable de Italia+Malta12-1 hasta octubre, ya que pretende presentarse como candidato a la Network Commission en el agora de Estamblue (bendito vodka turco) asi que tampoco sería tan malo decir que tu le acoges en tus senos, uy, en tu seno.

Y fue la Vierna, jefa de las Españas, jefa de Lusitania, de la Grecia, sus islas y Perejil la que respondió diciendo que ella se hacía cargo. Luego desde el CD lo confirmaron y actualmente, si señores si, si señoras si, y en principio hasta octubre, nuestro área es el más amplio del mapa europeo, con 53 antennae bajo el mandato de Sara y su Tripulación 3.0 y ahora, con sedes en Portugal, España, Grecia, e Italia, más que nunca podemos decir eso del MARE NOSTRUM!!!

Quien necesita alegrías y ganar la copa del mundo en fútbol si somos los jefes del Mediterráneo??. Cada vez somos más frikis, cada vez estamos más en Europa y la hacemos moverse a nuestro ritmo... Vir, y su team, habéis visto lo que hacemos vuestros discípulos?

martes, 15 de junio de 2010

La roja

Anda Francisco loco por el fútbol, como siempre. Eso y la pesca, puf, más que cualquier cosa. Estos días corre, cruza sin mirar, apenas posa la cacha allá donde siempre la posaba. Encasqueta la boina y chupa hasta sacar lo máximo de un palillo que antes era filtro y algo antes un bisonte o un puro de los de antaño, de esos que sólo quedan en el palco del Bernabeu. Allí vio goles y finales, Copas de Europa y otras tantas de Ferias. Francisco era un señor, llevaba un don ante su nombre. Era un grande conocido de la capital.

Aunque, y esto hay que decirlo, Francisco siempre tiró a su tierra y a los tiempos mozos en Galicia, allá en la costa cuando la Voz escribía los goles de su Rácing, o a la vecina Asturias, cuando quiso casarse allí donde empezaba la cristiandad. ¡Qué religioso este viejete!.

Paco es hombre serio. Dejó a los perros ya en casa a sabiendas que la tarde olía a fútbol, y que lo que habría de ser un paseo en hora de siesta, por encontrarse menos coches, podría dar con unas tapas y unas charlas con los mozos de la zona.

Paquillo es un aficionado de los de siempre. Mandaba en sus días, y cuenta sus batallas en los 15 minutos del descanso, pero los chavales hoy andan más finos con las pipas y el final de Lost que con medios filandones de un cascarrabias. Pierde su Madrid y apenas duerme. Gana el Barcelona, y le cuesta una pastilla extra de alguna medicina hecha en España...

Aborrece la política, uh, el anciano la odia, si. Odia a Zapatero y a todos los de León por el mero hecho de serlo. Engaña y confabula en las partidas de cartas contra gente sin recordar apenas su nombre, llamando “este de aquí”, “el otro de allá”; y el pobre no se entera que la mitad de los que dice se fueron antes del Mundial de Fútbol que hizo España.

Este hombre, o lo poco que queda de él, anima, elogia y piensa cada día, cada momento, cada minuto, cada segundo, en la roja. ¡Quién lo hubiese dicho!

domingo, 13 de junio de 2010

Otro dia mas

Pierdes lo que era tuyo o lo que pensabas que tenías. Lo pierdes porque pronto te ves solo, sin nadie, y todo al fin y al cabo pierde su forma de ser. Que se lo digan al Pangea.

La libertad, por ejemplo, ahora que liberan a un preso del régimen cubano (un gesto, al fin y al cabo).

La vergüenza, al ver imágenes de Sudáfrica, ahora que hay Mundial, entre los ricos y los pobres, todos unidos por un balón, pero que unos juegan porque otros los cosieron.

La paz, cuando en un país que ni siquiera sabes que existía surge la guerra y Rusia, que podría hacer algo, anuncia que sólo controlará sus bases militares.

La paciencia, viendo crisis y más crisis, y viendo que todos hablan y hablan pero que nadie hace nada. O pocos hacen poco. O muchos hacen mucho, pero los civiles no lo vemos. Y no tendremos plaza en las arcas…

La virginidad, entre tanta puta y tanto cabrón en los medios de comunicación. Maricones, plastificadas, rumores, me dijeron, te dijeron, denuncias, fotografía, portadas, bisturís, exclusivas….

La cartera, porque o bien alguien te la roba, o porque alguien decidió subir el IVA.

La compostura, porque no hay silla que calme los culos de gente inquieta, con ganas de movida, de huelgas, de reuniones, de viajes, de vivir acelerada… La calma, ¿cómo no vamos a perder la calma?

La razón, porque nadie entiende nada si es que hay algo que entender...

La fe, si es que aún la tenías. Nuevos casos de violaciones, riqueza y opulencia ante un mundo que se sumerge en la pobreza. Cabrones. Rezad y os salvaréis…

La vida. Porque se va día a día, y te pones una y otra vez el pijama, sin darte cuenta de lo rápido que está pasando.

Pierdes todo. No te queda nada. Porque el que nada no se ahoga, a no ser que sobrevivas a la catástrofe de 2012, o eso dijeron los mayas.

miércoles, 19 de mayo de 2010

La misión

Rompe su voto el que jura obediencia pero alzándose a la violencia, no necesariamente debiendo de empuñar una espada, y pudiendo ser verbal, castigando innecesariamente y condenando a otra persona.

Tumbado en el sofá tras una noche de tormentos y cuchillos largos, ayer puse de nuevo “La Misión”. Habíamos hablado algo del pasado jesuita el sábado en el centenario del que os hablé, y recordé a Jeremy Irons tocando la flauta y trepando unas las cataratas por las que iba Liam Neeson minutos más tarde. Inmediatamente me vino el llanto de Robert de Niro al llegar a la cima siendo despojado de “su carga” y ya metiendo el USB en la tele un momento de la batalla cantando el “Ave María”. Tenía ansia por verla, y apenas me hube sentado, vi caer al crucificado.

Luego todo fue traerme recuerdos de la otra vez, y ponerme en la piel de un jesuita de los de antaño, flacos, aventureros, increíbles… Acabó la película y me vine a Internet, madre de las enciclopedias, y busqué y linkeé, y una página me llevó a otra, indagando sobre un pasado lleno de expulsiones, de aceptaciones, de conquistas y de poder, olvidando a veces la dura lucha de los muchos Padres Gabriel.

La orden jesuita, con Ignacio y Francisco Javier primero y luego todos los que siguieron, hasta ahora, y pese a la crisis, han ido cambiando su misión.

Es distinto lo sé, pero no sé si ahora sigue en pie el voto que una vez se juró. El estancamiento de la iglesia y de sus órdenes es el problema, pero al menos me alegro de haber estudiado en su colegio y que los jesuitas tomasen parte importante en la historia.

A lo que digo yo… ¿El oso barrigón de Disney, metido en su despacho y falso acaparador, habrá visto la película? ¿O aún seguirá justificando la estatua del Sagrado Corazón? Pues se la recomiendo y que deje de jugar con Torrente.